miércoles, 12 de noviembre de 2008

La primera hora es importante




El inicio temprano de la lactancia, durante la primera hora después del parto y con el bebé mamando en posición correcta, contribuye al éxito de la lactancia materna. Es entonces cuando el recién nacido esta más receptivo y tiene más despierto el reflejo de succión. Después de la primera hora, el bebé suele quedar adormecido durante unas horas. Por ello, tanto la OMS como la UNICEF recomiendan que la lactancia materna se inicie lo antes posible, tanto si se trata de un parto hospitalario, como domiciliario. En muchos casos, por costumbre, desconocimiento, o por la imposición de prácticas hospitalarias incorrectas, no se inicia la lactancia hasta pasadas unas horas, con lo que el bebé pierde una oportunidad única de protección de la salud y de fortalecimiento de lazos afectivos . Por todo esto se hace necesario reclamar la no separación del bebé del pecho de su madre, tras el nacimiento.

Este vídeo explica la importancia de no separar a la madre de su hijo recien nacido:





Más información en: http://www.quenoosseparen.info/ y en http://www.elpartoesnuestro.es/

jueves, 6 de noviembre de 2008

Calostro: Descubrir Oro



Frecuentemente oigo decir a mujeres, que se vieron obligadas a dejar la lactancia materna, durante los primeros días, por no tener leche suficiente. Otras veces fueron los profesionales que las atendieron quienes diagnosticaron la “falta de leche”. Esto no hace más que menospreciar el gran valor, del bien llamado “Oro líquido”, el calostro. No darle la importancia que merece, supone aceptar que el cuerpo de la mujer está mal diseñado, y nada más lejos de la realidad, el pecho de la madre da en cada momento lo que su hijo amamantado necesita. El calostro es, ni más ni menos, el único alimento que necesita un recién nacido los primeros días de vida.
Para aclarar un poco más este concepto añado un artículo que intenta explicarlo.


“Los bebés que encuentran oro durante la primera semana, son recompensados con un tesoro para toda la vida. Mucho antes de que un bebé nazca, la naturaleza comienza a preparar el suministro de alimento. Alrededor de la decimosexta semana de embarazo, los cambios comienzan a ocurrir en los pechos de la madre. La ampliación leve de los alvéolos comienza, generalmente, de modo inadvertido para la mujer. Para el momento del nacimiento del bebé, la naturaleza ha preparado un asombroso alimento: el calostro. El calostro es un alimento muy especial, uno de los alimentos más importantes que el bebé tomará en su vida. Es la leche joven producida en los pechos de la madre, preparada especialmente para los primeros días, antes de que la leche madura comience a ser producida. Como transición para los bebés, en la vida fuera del útero, el calostro, es el alimento ideal. Es más que un alimento; es también la primera inmunización del bebé. Resuelve todas las necesidades del recién nacido. Cada vez que el bebé lacta, recibe unas gotitas de calostro, la cantidad exacta necesaria para su estómago pequeño y sus riñones no maduros. El calostro es diferente de aspecto a la leche final: Es más denso y más pegajoso. Es a veces, color oro, por eso tiene el apodo de "oro líquido." Puede ser más o menos claro, pero siempre es perfecto para las necesidades del bebé. Su composición es diferente a la de la leche materna madura. Es más rico en proteínas, minerales, sodio, potasio, vitaminas A y E, y en carotenoides. El calostro contiene los 10 aminoácidos esenciales. Es más bajo en carbohidratos, grasa y lactosa. Es extremadamente rico en IgA, una inmunoglobulina importante y gran agente antiinfeccioso. Contiene también células blancas protectoras, llamadas leucocitos, que tienen la capacidad de destruir bacterias y virus. A veces cuando la madre no siente los pechos llenos de leche, ni nota ningún goteo en los pechos, después de parir, se preocupa por que el bebé no está obteniendo el alimento que necesita. Nada más lejos de la realidad. Dentro del cuerpo del bebé, los cambios misteriosos y maravillosos están ocurriendo con cada toma. El calostro, incluso en cantidades muy pequeñas, es un laxante, que estimula el paso del meconio y disminuye así la posibilidad de ictericia. Se digiere rápidamente y estabiliza el azúcar de la sangre del bebé. Protege la membrana digestiva , construyendo una barrera contra las infecciones. Establece la flora bacteriana (las bacterias beneficiosas) en la zona digestiva. El calostro construye el sistema inmune y sus factores de crecimiento. Siendo un fluido vivo similar a la sangre, y protege al organismo contra todo tipo de gérmenes. Curiosamente si el bebé nace prematuro, el calostro tiene aún más potencial para prevenir las infecciones. Es especialmente importante que los bebés prematuros reciban el calostro producido por la madre. El cuerpo del recién nacido es un trabajo en progresión, el calostro y la leche de la madre, terminan la consolidación del sistema inmunológico. Solamente en raras ocasiones, y por razones médicas, debe ser introducido otro alimento, durante los primeros días de vida del bebé. Es importante dejar el calostro hacer su trabajo. Generalmente hacia el segundo día, el bebé come más a menudo, así que es importante animarle a que mame con frecuencia, tan a menudo como le indique el hambre. La madre y el bebé son un equipo bien acoplado, y cuando las necesidades alimenticias aumentan, el cuerpo de la madre responde a las señales que el bebé está dando, produciendo exactamente la cantidad correcta de leche. Dar cualquier otro alimento o chupete retardará la producción de leche. Pronto, el calostro comenzará a transformarse en leche más madura, y aumentar en volumen. El calostro no desaparece completamente en cuanto sube la leche; habrá cantidades pequeñas de calostro en la leche materna durante las primeras 2 semanas. Los bebés que encuentran oro durante la primera semana, son recompensados con un tesoro para toda la vida. La naturaleza proporciona esta rica mina. No hay nada mejor que el calostro, esa veta de la madre para un comienzo sano”Por Ann Calandro, RNC, IBCLC

lunes, 3 de noviembre de 2008

LACTANCIA MATERNA: POR UN DESARROLLO SOSTENIBLE


La lactancia materna, es la alimentación más saludable que una madre puede ofrecer a su hijo, además de cómoda y económica, ya que todo lo que se precisa está en el pecho de la madre y reduce los gastos en medicamentos. La lactancia materna es ecológica puesto que no genera ningún tipo de residuo y evita la utilización de otros recursos. La unión de estas tres variables, hacen que la lactancia materna contribuya de manera eficaz al desarrollo sostenible.
Según la Organización Mundial de la Salud el 97% de las mujeres no tiene ningún problema fisiológico para amamantar sin embargo a los 3 meses sólo amamanta el 52% de las mujeres. Muchos factores contribuyen al abandono de la lactancia pero sin duda la falta de información y formación adecuada es uno de los más importantes.
Algunos datos:
• Producir un kilo de leche de fórmula cuesta 12,5 m2 de bosque tropical.
• La alimentación de un lactante de 3 meses con leche artificial requiere el gasto de un litro de agua diario para la preparación de la fórmula más dos litros adicionales para esterilizar los biberones y chupetes.
• La lactancia materna reduce al 50% los gastos de hospitalización de un niño en su primer año de vida.
• En 1987 se vendieron 4.5 millones de biberones tan sólo en Pakistán. Si estos biberones fueran apilados uno encima del otro, podrían alcanzar la cima del Monte Everest.
Más información:
Web: www.fedalma.org / www.lactaria.org
Teléfono: 976.52.15.66 / 677.16.76.91 (tardes)
e-mail: congreso@fedalma.org / lactaria@lactaria.org
Texto extraido del portal web de la Federació Catalana de Grups de Suport a la Lactància Materna.