miércoles, 18 de noviembre de 2009

Oxitocina: La hormona del AMOR

Por María José García-Robles.

El fin de semana pasado, asistí al curso de formación de Doulas, impartido por  Mares Doules.

Tengo la sensación que todo lo que lo que allí escuché marcará un antes y un después en mi camino como persona, como madre y como Doula.

No sé si estoy más emocionada por todo lo que nos transmitió el gran obstetra Michael Odent o por el descubrimiento de la no menos, gran Doula, Liliana Lammers. Persona carismática donde las haya, que quiso compartir con nosotras su sabiduría de mujer.


"Para cambiar el mundo,
antes hay que cambiar la forma de nacer"
Michel Odent
Michel Odent, es el obstetra que revolucionó la idea de atención al nacimiento. Es el fundador del Primal Health Research  de Londres, cuyo objetivo es estudiar lo que ocurre en el “periodo primal” (desde la concepción al primer año). Su conclusión es, que al igual que parte de nuestra salud se determina durante el período primal, la forma en que nacemos y somos criados determina nuestra capacidad de amar.

Sus obras, artículos y cursos son fundamentales para entender la nueva concepción del nacimiento, en el que el respeto a la esencia mamífera de los bebés y  la naturaleza del parto, son fundamentales.

“El gran descubrimiento de la segunda mitad del siglo XX, fue comprobar que los bebés necesitaban a su madre”
Michel Odent.
Para llegar a esta afirmación, aparentemente tan evidente, los investigadores sensibles con el tema, tuvieron que solicitar permiso a los comités de ética médica para poder llevar a cabo un “experimento”. Querían estudiar el efecto que tenía dar el niño a su madre inmediatamente después del parto, acto no habitual en aquellos tiempos. Afortunadamente hoy en día sabemos que los recién nacidos necesitan a su madre.
Según Odent, el trabajo en el siglo XXI será redescubrir las necesidades de la mujer que da a luz para contrarrestar los cientos de años de condicionamiento cultural.
Este redescubrimiento pasa por conocer y mimar la fisiología del parto y darle máxima importancia, entre otros, a la hormona del amor: La oxitocina.

La Oxitocina es una “hormona tímida” según definición de Liliana Lammers, y es el primer componente del cóctel del amor, que todos los mamíferos necesitan liberar para parir a sus crías. También es necesaria en el proceso del alumbramiento de la placenta, está presente en el reflejo de eyección de la leche en la lactancia y en las relaciones sexuales.
En la hora siguiente al nacimiento aparece un pico mágico de oxitocina, estimulado por el primer contacto entre la madre y el bebé.
Esta es la razón por la que en todas las situaciones descritas anteriormente, los humanos sentimos la necesidad de intimidad y de protegernos de las miradas, para no sentirnos observados. Para que la oxitocina fluya libremente, la mujer necesita mucha intimidad.

Ya se puede decir, porque lo avalan los estudios científicos, que la liberación de la oxitocina depende de lo que sucede en el entorno y que esta hormona es “menos tímida” si el entorno es femenino. La Historia muestra que los partos siempre han estado acompañados por otras mujeres.

Hacia la mitad del siglo XX aumenta de forma increíble la masculinización del entorno del parto, fundamentalmente hospitalario. En los años 70 aparecen las teorías de participación del padre en el parto, la introducción de la maquinaria tecnológica, las especializaciones médicas, y en los últimos tiempos, la influencia de la imagen y de los soportes visuales dentro de los partos, como vídeos y fotos.

Para entender el funcionamiento de la oxitocina también es necesario entender cómo actúa su antagonista la Adrenalina. Esta se segrega en situaciones de urgencia, miedo o frío, es decir, si segregamos adrenalina inhibimos la segregación de oxitocina tan necesaria para parir. Para que un parto funcione, es importante que la adrenalina se encuentre en niveles muy bajos en la madre y en las personas que la rodean, incluido el padre. La duración de un parto es proporcional al índice de adrenalina de las personas que lo rodean.

Los humanos como primates, nos caracterizamos por tener muy desarrollado nuestro neocórtex. Esta corteza cerebral debe ponerse en reposo en el parto -tarea difícil cuando tan frecuentemente hay estímulos en el entorno del parto que se encargan de ponerlo en funcionamiento- No hay mejor manera de conseguir que un parto sea largo, difícil y doloroso y por consiguiente más peligroso, que estimulando el neocórtex.

Algunos de los estímulos para el neocórtex que actúan de forma negativa en el proceso del parto son:

- El lenguaje racional: El silencio es una necesidad básica de la mujer que da a luz. El lenguaje, y en particular las preguntas dirigidas a la mujer que está pariendo, puede interferir en el proceso fisiológico del parto.

- La iluminación: La oscuridad favorece el trabajo de parto porque pone en reposo el neocórtex.

- La falta de intimidad: Sería necesario empezar a tomar consciencia de lo que realmente significa la palabra intimidad en todas las fases del parto. Para que el proceso fisiológico se lleve a cabo con normalidad, la mujer no debe sentirse observada por nadie.

- La falta de seguridad: El entorno, una vez más, ha de proporcionar un ambiente de completa seguridad y tranquilidad para que la mujer que pare pueda ser totalmente espontánea. Una habitación caliente, en penumbra, no demasiado grande, en silencio y dónde la mujer pueda estar protegida de las miradas, es el lugar ideal para que la oxitocina se segrege libremente.

Parece una paradoja entender esto si tenemos presente cómo se desarrollan habitualmente la mayoría de partos hospitalarios en nuestro medio. En situaciones donde la mujer tiene índices de adrenalina tan altos, resulta difícil imaginar como el parto puede transcurrir con normalidad.

Después del nacimiento del bebé, la madre tiene el pico de oxitocina más alto de toda su vida. La necesidad de intimidad no termina después del nacimiento. El ambiente que no perturba el parto es también el que no perturba el primer contacto entre la madre y el bebé. Es el primer cruce de miradas. Los ojos del bebé atraen los ojos de la madre y los de la madre al bebé. Parece ser que este cruce de miradas es un momento privilegiado en la futura relación madre-bebé y NUNCA nadie tendría que perturbarlo. En este momento se debería realizar la primera tetada; la piel, la mirada y la estimulación del pezón, harán segregar la hormona necesaria para que se produzca el reflejo de expulsión de la placenta.

Otra práctica habitual y no menos innecesaria es el pinzamiento o el corte temprano del cordón umbilical. Con esta práctica tan frecuente, se priva al bebé de una cantidad importante (alrededor de 40mg) de sangre rica en elementos minerales y de células madre.

Tal vez deberíamos empezar a  replantearnos la clasificación actual de partos, la cual propone que estos se dividan en partos vaginales o en cesáreas, para comenzar a clasificarlos en función de si un parto se ha producido con liberación de la hormona del amor o sin liberación de la hormona del amor.
En este contexto, parece necesaria la presencia de una figura maternal que proteja a la mujer del entorno. El fenómeno DOULA demuestra que puede ser esta la persona protectora que necesita en ese momento la mujer. Tradicionalmente las madres transmitían a sus hijas los conocimientos sobre el embarazo, el parto y el puerperio, y los sentimientos profundos añadidos a estos estados. Las doulas resurgen para retomar la red de apoyo entre mujeres, a la vez que pueden ayudar a refeminizar el parto, y recuperar la realidad de la maternidad como revolución vital en la vida de una mujer.

10 comentarios:

Vicky dijo...

Hola Mª José, soy Vicky P y te aplaudo y digo bravo a esta entrada magnífica que no he podido dejar de leer hasta el final, gracias. Me gustaría poner el link en mi blog a esta entrada tuya, porque quiero encargarme también de expandir esta información tan valiosa. Espero tu respuesta, aunque sé que estarás encantada, vaya cosa!!! Besos. Vicky.

Violeta dijo...

Hola Mª José, soy Violeta, también del curso de Mares Doules! He leído tu resumen y es espectacular! Tengo un blog y quería hacer lo mismo que tú, pero la verdar, no sé ni cuando tendré tiempo de ponerme a resumir y me parece que cualquier segundo es largo sin compartir tanto conociemiento importante, así que como Vicky, si no te importa, hago un corta y pega, agrego tu link y comparto tu resumen. Te parece bien?

María José García-Robles dijo...

Gracias a las dos. Será un honor que me enlacéis en vuestros blogs.
Besos.

Violeta dijo...

Gracias bonita, ya lo he publicado. Te paso mi link por si te apetece pasearte por allí.
http://emociovioleta.blogspot.com/

Begoña Leonardo dijo...

Hola, soy seguidora de Vicky de su blog y es por él que llego hasta aqui, me ha gustatodo lo leído y te doy las gracias. Cuando nació mi hija me sentí muy sola, nació sin instinto de succión y nadie me ayudó, pero cuando sea abuela, aunque falta mucho para eso, quiero estar en forma para que por lo menos su madre le pueda dar algún consejo. Y es gracias a que vosotras nos ofrecéis esta valiosa experiencia/información, como estaré más cerca de conseguirlo.

Fuerte abrazo.

María José García-Robles dijo...

Gracias Begoña. Agradezco mucho tus palabras, me hacen seguir con más fuerza.
Por cierto, no tengo ninguna duda que serás una estupenda abuela :):):)

aduna dijo...

Hola, MªJosé, tenia guardat l'enllaç per llegir-me'l amb molta calma. M'ha encantat llegir-te i espero tenir moltes oportunitats per recomenar-lo.
Eskerrik asko;)
Besos,
Aduna (curs Mare Doules)

Lyd dijo...

He conocido esta entrada gracias a Vicky de "Mi Maternidad. Soy madre" y tengo que decir que me ha
E N C A N T A D O .
Una redacción clara y cercana con una cantidad de información realmente interesante.
Muchas gracias.
Lydia.

María José García-Robles dijo...

Aduna, gràcies bonica !!

María José García-Robles dijo...

Lyd, gracias por tus palabras.
He visitado tu blog y me ha encantado. Curisosamente, tengo una amiga de IPI, que partició en la organización del festival Solidario que la asociación organizó en Sant Feliu, hace unos meses.
No descarto, escribir alguna entrada sobre lactancia y adopciones.