domingo, 25 de octubre de 2009

Lo que no le interesa a la sociedad de consumo



La sociedad de consumo, que como su nombre indica tiene como principal interés crear "consumidores", y cuyos mensajes más visibles van sobre todo a promover productos y servicios, no promueve por sí misma aquellos otros tipos de conductas que implican "no comprar" (ese tipo de mensajes se queda en manos de instituciones, administraciones públicas, fundaciones, asociaciones sin ánimo de lucro, etc...) que generalmente, o ponen menos empeño, o tienen menos dinero para publicitar sus ideas, que Danone, Nestlé o Coca Cola. Lo único importante es el circuito productividad/consumo, y todo lo que se salga de él, no es más que un obstáculo, un impedimento para la productividad y para la capacidad de consumir productos materiales, que es lo que define el "estatus" y la "calidad de vida". Todos decimos que trabajamos "para poder criar a nuestros hijos", pero terminamos por no criarlos para poder trabajar. Por tanto, a la máquina creadora de "productores/consumidores" no le interesa:
-LA LACTANCIA MATERNA: La madre que amamanta no compra botes de leche de fórmula a 20 euros el bote cada tres días, no compra biberones, tetinas, chupetes, esterilizador de biberones, calentador de biberones, portabiberones, limpiador de biberones, agua para biberones... y recontra-nosequé-biberones.

-QUE COJAMOS A NUESTROS HIJOS EN BRAZOS: La madre que sostiene a su bebé con su propio cuerpo no necesita comprar la abrumadora cantidad de accesorios aparca-bebés que venden las tiendas de puericultura: hamaquitas, columpios, gimnasios, corrales, cunas de viaje, moisés, minicunas, capazos, capazos adaptables a la silla, maxi-cosis, carritos, sillas-trío, sillas ligeras, mecedoras con vibrador... etc. etc. etc., donde el niño permanezca tranquilito, en posición horizontal y sin decir ni mu en todo el día. (Contrariamente, parece ser que esa posición horizontal permanente, unida a la leche artificial, a la forma de succión de los biberones, y al poco contacto físico con el cuerpo de su madre, es lo que provoca los famosos "cólicos" del lactante, que no es más que un malestar continuo del bebé por la forma en que está siendo criado).

-QUE COMPARTAMOS HABITACIÓN con nuestro bebé ¡¡¡y mucho menos cama!!!: ¡¡¡Eso es lo más peligroso del mundo!!! Usted debe comprar moisés, minicuna, recontra-minicuna, cuna pequeña, cuna grande, cama con barandilla, cama sin barandilla, litera, y cama adecuada para cada edad del niño, cambiándola si es posible cada vez que el niño crezca 5 centímetros. Y decorarle una maravillosa habitación indendiente, donde aprenda a dormir SOLO desde los 0 meses, con su propio juego de muebles que también debe cambiar cada año, según el color y el estilo que aparezca en el catálogo primavera-verano de la tienda más chic. Ah, y con un intercomunicador con video cámara para vigilarlo todo el día mientras usted se arregla las uñas. Si no, ¡¡¡no es usted una buena madre!!! No le da a su hijo todo lo que necesita, ¡¡¡lo va usted a traumatizar!!! (El trauma se lo está produciendo realmente el poco contacto con el cuerpo de su madre, que es lo único que el bebé necesita y pide a gritos).

-QUE PERMANEZCAMOS DENTRO DE CASA: Dentro de casa, es probable, solo probable, que consumamos menos (ya hoy se puede comprar también, como no, por teléfono o internet o con el mando a distancia, así que no se deprima). Trabajamos 9 ó 10 horas, y cuando llegamos a casa tenemos imperiosamente que salir a pasear, en casa "nos agobiamos", nos falta el aire, no sabemos qué hacer (además de estar enfrente de la pantalla, de la tele, del ordenador o de los videojuegos.) No, tenemos que salir, necesitamos imperiosamente salir, no soportamos estar todo el día dentro de casa con ese "bebé-tirano" que solo quiere brazos, y que cada vez que tenemos todo listo para atravesar la puerta, ya quiere de nuevo comer, o ha hecho caca, o nos ha estropeado la ropa con un vómito...lo queremos mucho, es lo que más queremos en la vida, pero "yo estoy acostumbrada a llevar un ritmo", no puedo parar así, no puedo estar tantos días sin salir a la calle, con la teta afuera todo el día, con el pijama puesto hasta las 5 de la tarde y el pelo sin arreglar... no puedo (realmente no puedo). Que una madre permanezca, durante una corta temporada, en su casa, amamantando, criando en brazos y en contacto permanente con su bebé de día y de noche, fuera del circuito de la productividad y también fuera del circuito del consumo material, no parece un problema mayor. ¿Por qué es tan difícil entonces? ¿Por qué creemos que no podemos, o que no debemos? ¿Qué nos lo está impidiendo? A analizar los factores que hacen muy difícil -si no imposible- que los bebés reciban el contacto humano que necesitan para su formación como personas, dedico estas páginas.
Por Ileana Medina Hernández .
Fuente: http://www.tenemostetas.com/2009/04/lo-que-le-interesa-la-sociedad-de.html

jueves, 22 de octubre de 2009

Nutrición Emocional

Si hemos atravesado nuestra infancia poco amparados o poco protegidos, haciendo grandes esfuerzos para sobre adaptarnos, es posible que en la actualidad entremos en competencia con los niños desde el hambre emocional. Grandes y pequeños nos pelearemos por un trozo de mirada, quejándonos de que nuestros hijos “están terribles”, son muy “demandantes”, estamos hartos de que “se enfermen”, o que “no respeten a los mayores”. Nos parece inaceptable que abandonen la escuela o que se droguen o que no coman o que se escapen o que tengan sexo sin protegerse.
Cuando un niño no es suficientemente nutrido emocionalmente durante la infancia, va a seguir necesitando eso que pidió, aunque modificará el modo en que formulará el pedido. La edad no calma la sed. La edad sólo disfraza las necesidades primarias en otras más presentables en sociedad. El niño necesitado se convertirá en un joven desesperado, ávido, feroz. Por eso, no importa con cuánta comida se atosigue, cuánta droga lo calme, cuánta agresión drene o cuántas pastillas lo duerman…no va a obtener cuidados maternos. Esto es consecuencia de una gran equivocación. Porque toda droga va a requerir más dosis. Toda relación dependiente lo va a llevar a relaciones aún más destructivas. Toda dieta lo va a arrojar a un circuito de restricciones. Todo acceso al alcohol lo va a dejar más prisionero de sus borracheras. Y toda distancia emocional lo va a colocar cada vez más lejos en su propio desierto.
Es verdad que tenemos la intención de amar y educar a nuestros hijos. Resulta que el amor puede estar presente como idea personal y colectiva. Pero amar concretamente a los hijos todos los días y todas las noches requiere comprender de dónde venimos…para entender las contradicciones profundas que sentimos cuando nuestros hijos pequeños nos demandan atención, presencia, conexión y amparo. Si nos sentimos desbordados o exigidos, es urgente emprender un camino de conocimiento personal, haciéndonos cargo de las improntas básicas que tenemos grabadas bajo la falta de cuidado o de palabras. Esas necesidades infantiles no nos fueron satisfechas en el pasado. Ahora nos corresponde reconocer qué es lo que nos ha acontecido, para decidir qué haremos hoy, es decir, cómo alimentaremos a nuestro niño herido y hambriento, para no trasladar esa hambre sobre nuestros hijos.
Laura Gutman

martes, 20 de octubre de 2009

MUÑECAS QUE DAN A LUZ Y AMAMANTAN A SU BEBE



Hace pocos días una amiga me envió el enlace de esta página con un "te gustará" en el motivo de la carta. Realmente acertó.
Esta es una de esas iniciativas que desde aquí aplaudo efusivamente. Se trata de una tienda virtual dónde venden muñecas muy originales.
Tal y como dice la creadora de Kepina, están realizadas con mucho mimo de forma artesanal, pintadas o bordadas a mano. Cada muñeca lleva un portabebé de tela y es única, como cada mamá. El bebé está unido a su mamá por el cordón umbilical, tiene broches automáticos para que logre prendrese al pecho, y velcros para abrazarlo.
En  Kepina hacen muñecas personalizadas: lactancia prolongada, gemelos, tándem, mama adoptiva, familias...
¿No os dan ganas de escribir ya, la carta a los reyes?




LA TETA REPLETA

“Señor, no es orgulloso mi corazón, ni son altaneros mis ojos, ni voy tras cosas grandes y extraordinarias que están fuera de mi alcance, al contrario, estoy callado y tranquilo, como un niño recién amamantado que esta en brazos de su madre .¡Soy como un niño recién amamantado!” El Rey David en el Salmo 131:1-2

El artículo sobre el simbolismo de las abejas a través de la historia ha inspirado a Mónica un texto para El Lector Alternativo Opina sobre la lactancia, la abundancia y el gozo.
En su reflexión vislumbramos endorfinas, oxitocina y felicidad a raudales que conforman una química cerebral y una actitud determinada hacia la Vida que, a su vez, configura el tipo de sociedad en que vivimos. Son muchos los autores que lo han estudiado, pero Mónica lo expresa con más poesía…
Hablando de abejas, de miel, de la Madre, de los orígenes…
En el Antiguo Testamento (otra cultura milenaria) se habla de la Tierra Prometida como un lugar de abundancia del que se dice que ”mana leche y miel”.
No sé si alguien adulto puede alimentarse exclusivamente de leche y miel, pero se me ocurre quiénes se alimentan así y son felices: los bebés.
La leche materna es leche y tiene un dulzor suave como de miel. El bebé tiene la teta a mano siempre que tiene hambre y puede comer hasta quedar saciado. La teta no se acaba nunca y cuanto más tomas más hay.
Hay otro salmo (ahora no recuerdo cuál) que hace una metáfora del “estado perfecto” con la imagen de “un niño saciado en brazos de su madre“. De un niño (tengo que comprobarlo) pero creo que no dice bebé, que se suelta de la teta dormido mientras le cae un reguerillo de leche por la comisura de los labios.
Es la imagen de la felicidad, las madres que damos pecho tenemos el honor de verlo todos los días.
La teta como símbolo de la Madre, la abeja que produce la miel, la abundancia de una teta que nunca se vacía (tal vez originariamente el cuerno de la abundancia de los griegos fue una teta y con la entrada de la sociedad patriarcal se convirtió en algo más fálico y masculino como un cuerno).
Todo ello nos regresa a una etapa de la vida en la que fuimos felices y a la que el inconsciente colectivo pretende regresar como símbolo de una tierra prometida, de un Edén en el que algún día vivimos.
Tal vez todos los males de nuestra sociedad y todas las neurosis vienen de que no pudimos tener de niños una teta repleta siempre dispuesta a saciar nuestra necesidad de comida, de consuelo, de amor.
Esa falta, se convierte en una carencia tan profunda que no se llena ni con todas la cosas materiales que nos ofrece nuestro mundo desde sus escaparates.
Tal vez esta crisis nos ayude a regresar a unos valores más amorosos, más fundamentales, a criar a nuestros hijos desde el calor de nuestros pechos rebosantes de amor y vida. Tal vez nuestros hijos puedan un día recordar aquel tiempo en el que vivieron en una tierra que mana leche y miel que les dio el alimento y los nutrientes necesarios para ser unos adultos libres y energéticamente equilibrados.
Estaba pensando que, para recordar el tiempo en el que mamaron, nuestros hijos deberían ser amamantados más allá de los tres años, y ver cómo sus hermanos y otros niños son amamantados también.
Si no, ese recuerdo se perderá en la brumas del subconsciente y sólo quedará soñar con un futuro utópico situado en algún lugar en la nada, en lugar de trabajar por un presente “presente” y real.
Mónica Álvarez

lunes, 12 de octubre de 2009

Entrevista al Doctor Carlos Gonzalez



El autor del best seller Bésame mucho. Cómo criar a los hijos con amor, y autor de otras obras como Mi niño no me come y Un regalo para toda la vida ofreció ayer una conferencia sobre lactancia.
- ¿Qué es lo que expuso en la conferencia?
- En la conferencia se habló sobre cómo funciona la lactancia materna, es decir, explicarlo para que se entienda que el pecho no funciona con un horario rígido, ni cada tres horas, ni contando los minutos que está el niño; sino que funciona a demanda, cuando el bebé quiere, en el momento que quiere, el rato que quiere. Algunos necesitan mamar más, otros menos.
- ¿Ha escrito libros sobre el tema?
- He escrito un libro sobre lactancia en general, otro sobre los niños que no comen y porque no comen haya que dejarlos en paz; y también sobre las necesidades afectivas que pueden tener los padres, como coger a sus hijos en brazos o dormir con ellos en la misma cama sin convertirse en ningún monstruo asesino.
- ¿Hay diferencias entre los padres primerizos y los que no lo son?
- Los primerizos se preocupan por todo. Pero todo tiene sus ventajas e inconvenientes, porque si eres un hijo primerizo, pues tienes los padres para ti solo. No obstante, aquellos que son los segundos, tienen unos padres más experimentados, pero tienen menos tiempo para dedicárselo.
- ¿Cómo sabe una madre cuándo tiene que amamantar a su bebé?
-No hay que seguir ningún horario, el reloj no ha de ser quién debe saber que tu hijo tiene hambre, el que lo sabe es tu hijo, y si tiene hambre, pues la tiene.
- ¿Qué diferencia hay entre las madres que dan el pecho y las que no?
- Para la madre que quiere dar el pecho y lo hace es una gran satisfacción, puesto que es la sensación de que has conseguido algo. Es una realización personal. Hay gente que se siente realizada por subir a una montaña, pues esto, es mucho más importante en tu vida; y además es una comodidad muy grande. Es decir, que puedes subir también la montaña porque no necesitas agua, ni un aparato para calentar el agua y el polvo, y la medida para el polvo y demás. Eso permite a las madres una libertad y una movilidad, en cambio el biberón exige ciertas cosas.
- ¿Qué prefieren las madres?
- La inmensa mayoría de las madres prefieren dar el pecho, aunque hay algunas que no lo quieren. Pero, según las zonas de España, son el 80% o el 90% que quieren dar el pecho, y la gran pena es que muchas no lo consiguen porque han tenido problemas, grietas, o por diversos motivos que no han encontrado a nadie que les pudiera ayudar.
- ¿Qué podría comentar de su experiencia en consulta?
- Es una cosa curiosa como los padres primerizos cuando los ves los primeros días o las primeras semanas que vienen a la consulta con su niño, cuando les explicas que si el niño llora lo pueden coger en brazos siempre que quieran que no pasa nada, y que si por la noche no quiere dormir solo que se lo pueden meter en la cama; la inmensa mayoría de los padres y madres se quedan contentísimos. Es decir, te das cuenta hasta qué punto nuestra sociedad tiene unos prejuicios muy fuertes sobre estos asuntos.
- ¿A qué se refiere con prejuicios?
- La palabra vicio, por ejemplo, ya sólo se usa para esas cosas. Nadie dice que fumar sea un vicio, y fumar es una enfermedad como es el tabaquismo; la palabra vicio se usa para decir que mi hijo se muerde las uñas o dormir en brazos. Parece que los niños son sólo aquellos que sufren de los vicios.
- ¿Cuál es su mejor consejo?
- Supongo que lo de la lactancia es lo que manda, no hay que preocuparse por el reloj. Hay que ofrecerle el pecho cuando lo pida. Y si no se asegura de que lo está pidiendo la manera más fácil es ofrecerlo.

lunes, 5 de octubre de 2009

X Fiesta de la Lactancia Materna

El domingo día 4 de octubre se celebró la x Fiesta de la Lactancia organizada por Alba lactancia Materna.
Más de 2000 personas acudieron al Parc de la Ciutadella, entre los que destacaban 615madres lactantes. La fiesta tuvo un carácter informativo, lúdico y familiar.
En el transcurso del acto se leyó un manifiesto y se repartieron globos blancos, a modo de gotas de leche, con el lema: “6 meses de Lactancia Materna Exclusiva, 6 meses de Permiso por Maternidad”.
También se difundió el lema de la Semana Mundial 2009, LACTANCIA MATERNA CUANDO SE PRODUCE UNA URGENCIA: ¿ESTAMOS PREPARADOS? que pretende concienciar sobre la necesidad de disponer de medidas para preservar la lactancia materna cuando se produce una situación urgente e inesperada que puede conllevar riesgo de separación madre-bebé lactante, con la consiguiente interrupción involuntaria de la lactancia materna.
Vía: http://www.albalactanciamaterna.org/
Este es el enlace que lleva al vídeo de la fiesta http://www.btvnoticies.cat/2009/10/04/la-ciutadella-acull-la-festa-de-la-lactancia