sábado, 3 de julio de 2010

¿Necesita un bebé beber agua?

Llegan los días calurosos y con ellos la pregunta de si los bebés necesitan algún otro líquido más que la leche de sus madres.
Cuando una madre piensa que su bebé de menos de 6 meses tiene sed, lo único que debe hacer es amamantarlo inmediatamente. Esta es la única manera de asegurar que el niño recibe todo el líquido que necesita. Cada vez que una madre le da el pecho a su hijo, le da agua a través de su leche.


La leche materna está compuesta en un 88% por agua.

Las guías para el consumo de agua después de los seis meses son menos claras que para el primer semestre de vida. A partir de los 6 meses se recomienda ofrecer otros alimentos, además de la leche materna.
El tipo de alimentación de estos niños afectará las necesidades que tengan de agua, sin perder de vista que seguirán con lactancia materna y por lo tanto recibiendo agua a través de la leche y teniendo en cuenta el aporte de agua a través de las frutas, las verduras y en general de la alimentación del niño en ese momento.
En esta guía encontrarás la información completa del texto que añado a continuación.
¿Cómo obtienen suficiente agua los bebés amamantados?
Dependiendo de la temperatura y humedad del medio ambiente, así como del peso y nivel de actividad de los bebés, el requerimiento diario de líquidos para bebés sanos varía entre 80-100 ml/kg durante la primera semana de vida y entre 140 –160 ml/kg para bebés que están entre los tres y seis meses. Estas cantidades están disponibles en la leche materna si se da lactancia exclusiva a segun lo demande el bebé durante el día y la noche por dos razones:
La leche materna es 88% agua. La cantidad de agua que consume un bebé al
amamantarlo exclusivamente llena sus requerimientos y provee un buen margen de seguridad. A pesar de que un recién nacido recibe poca agua en la primera leche amarillenta que recibe por que es bastante espesa (calostro), los infantes no necesitan agua adicional porque nacen con agua extra en sus cuerpos. Este calostro cambia gradualmente a la leche que tiene un mayor contenido de agua, la cual “baja” alrededor del tercer a cuarto día después del parto.
La leche materna tiene una baja concentración de solutos. Una de las funciones principales que tiene el agua en el cuerpo, es la de eliminar, a través de la orina, los solutos que están en exceso.
Se refiere a solutos a las sustancias disueltas, como por ejemplo el sodio, potasio, nitrógeno y cloruro. Los riñones, aunque inmaduros hasta aproximadamente los tres meses de vida, son capaces de concentrar los excesos de solutos en la orina para mantener el balance químico de un cuerpo sano.
Debido a que la leche materna tiene una baja concentración de solutos, el bebé no necesita la misma cantidad de agua con relación a su peso, que necesitan los niños mayores y los adultos
¿Qué pasa con los bebés que viven en climas calientes y secos?
El contenido de agua en la leche materna es mayor a los requerimientos que tienen los infantes bajo condiciones normales y es adecuada para los bebés que viven en climas calientes y secos. Los estudios indican que los bebés que amamantan exclusivamente durante sus primeros seis meses de vida no necesitan de líquidos adicionales ni aún en países con temperaturas extremadamente altas y con bajos niveles de humedad. Las concentraciones de solutos en la orina y sangre de bebés amamantados exclusivamente en países con estas condiciones climáticas, se encontraron dentro de los rangos
normales, indicando que su ingesta de agua es adecuada.
¿Puede ser dañino darle agua a un bebé menor de seis meses?
El ofrecer agua a un bebé antes de los seis meses puede ocasionar problemas de salud significativos.
El suplementar con agua puede incrementar el riesgo de desnutrición. El reemplazar la leche materna con un líquido de poco o ningún valor nutricional puede tener un impacto negativo en el estado nutricional del bebé, así como en su supervivencia, crecimiento y desarrollo. El consumo de pequeñas cantidades de agua u otro líquido puede llenar el estómago del infante y esto reduce su apetito por la leche materna, que si es rica en nutrientes. Estudios han demostrado que el dar agua a los bebés antes de los seis meses puede reducir el consumo de leche materna hasta en un 11%. El ofrecer agua con glucosa durante la primer semana de vida se ha asociado con una mayor pérdida de peso y estancias más prolongadas en el hospital.
¿Se le debe dar agua a un bebé que tiene diarrea?
En el caso de diarrea leve, se recomienda amamantar al bebé con mayor frecuencia.
Cuando un infante tiene un caso de diarrea moderada a severa, las personas encargadas deben buscar ayuda de un trabajador de salud y continuar
amamantando, tal como se recomienda en La Guía para el Manejo Integrado de Enfermedades Infantiles (MIEI). Los bebés que presentan síntomas de
deshidratación pueden necesitar terapia de rehidratación oral (TRO), la cual solo debe darse siguiendo las sugerencias del trabajador de salud.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Maria José. Interesante el contenido de tu blog. Somos un equipo de apoyo a la lactancia materna en uruguay. Estamos trabajando en materiales de folletería y nos ha gustado la imagen de la gota de leche, nos gustaría nos respondieras si sabes donde la podemos obtener libre de derechos de autor (es para material impreso) de todas formas si sabes también de bancos de imágenes gratuitas relacionados con el tema agradecidos estamos saludos desde san josé de mayo- Uruguay

María José García-Robles dijo...

Que grata sorpresa saber que el blog se sigue también desde vuestro país. Tengo una gran relación personal y familiar con Uruguay. De hecho la última vez que fui, estuve en San José de Mayo.
La foto a la que os referís, la encontré en google, así que desconozco si tiene copyright.
Siento no ser de más ayuda en este tema.
Tenéis mi colaboración para lo que necesitéis.
Saludos.