martes, 20 de julio de 2010

La leche materna previene la obesidad del bebé

Ya se conocenlos múltiples beneficios de la lactancia materna en la salud infantil, el desarrollo intelectual y motor, el posterior riesgo de enfermedad crónica y en la salud materna.
También se conoce la asociación entre la alimentación infantil y el número de enfermedades crónicas o no transmisibles, como son alergias, obesidad, diabetes, hipertensión, cáncer y la enfermedad de Crohn.
En este artículo publicado por Europa Press, se presenta un estudio que describe  la lactancia materna como factor portector de la obesidad, a través de la leptina.
 El grupo del Centro de Investigación Biomédica en Red Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición, que dirige el profesor Andreu Palou desde la Universidad de las Islas Baleares (UIB), ha identificado el efecto protector que tiene la ingesta de leptina, presente en la leche materna, durante la lactancia en la prevención de la obesidad y otras complicaciones médicas que pueden aparecer a lo largo de la vida.
   Esta proteína no está presente en las leches artificiales y los autores la identifican como uno de los principales factores responsables de los beneficios de lactancia materna.
   El número de julio de la revista Nature Reviews incluye en su sección de 'Investigación Destacada' un artículo de opinión resaltando la importancia de las investigaciones del grupo mallorquín del CIBERobn.
   El comentario editorial de esta revista se centra, en particular, en el artículo más reciente de este equipo de investigación, en el que se demuestra que la ingesta de leptina durante la lactancia no sólo protege frente al desarrollo de la obesidad en la edad adulta, sino que también protege de complicaciones metabólicas, como la esteatosis hepática (hígado graso) y otras, que aparecen cuando se ingiere de forma continuada una dieta rica en grasas.
   El equipo del doctor Palou ha identificado la leptina como un nutriente esencial durante la lactancia, puesto que la ingesta de leptina en estas primeras etapas de la vida postnatal previene el fenómeno de "resistencia a la acción de la leptina", causante de muchos de los casos de obesidad en humanos.
MADRID, 8 Jul. (EUROPA PRESS)

jueves, 15 de julio de 2010

La lactancia evita el cáncer de mama. Por Carlos Gonzalez.


Artículo publicado en el Blog Alternativo:
El artículo se titula “La lactancia evita el cáncer de mama” y fue publicado hace dos años en la revista Única:
Por cada 12 meses más de duración media de la lactancia materna, se podrían evitar, en los países desarrollados, 50.000 casos de cáncer de mama al año, un 11% del total, según los resultados de 47 estudios realizados en 30 países por el Grupo de Colaboración sobre Factores Hormonales en el Cáncer de Mama.
Las autoridades sanitarias luchan desde hace décadas contra el cáncer de mama. Al principio se aconsejaba la autoexploración, ¿se acuerda? Hace ya mucho que se demostró que no sirve para nada.
Ahora se promocionan las mamografías periódicas. Su eficacia es muy discutida, pero al menos algunos expertos creen que pueden servir para algo. No para evitar el cáncer, sino para detectarlo pronto y poder curarlo, lo que los médicos llamamos “prevención secundaria”.
Se dedica mucho dinero a realizar cientos de miles de radiografías, a formar a cientos de especialistas que las practican, a escribir cartas que recuerdan a las mujeres que ya les toca la prueba. Y cuando en esas radiografías se detecta algo no es el fin, sino apenas el principio de años de duros tratamientos, muy costosos para el sistema sanitario, enormemente angustiosos y dolorosos para las pacientes, sin éxito asegurado.
En cambio, la lactancia es una “prevención primaria” de miles de mujeres que se evitarían así la biopsia, los efectos secundarios de la medicación, los riesgos de la intervención… jamás tendrían cáncer. De momento es la única estrategia conocida y aplicable para prevenir el cáncer de mama (tener muchos hijos también ayudaría, pero hay que reconocer que no es tan fácil de aplicar).
Solo por eso, por prevenir el cáncer de mama, deberían los gobiernos gastar millones en ayudar a las madres lactantes, impulsar los hospitales amigos de los niños, formar a los profesionales, alargar el permiso de maternidad… Pero es que además la lactancia materna previene el cáncer de ovario, la osteoporosis y la anemia en la madre. Y todo esto es apenas nada comparado con los efectos sobre la salud del bebé.
¿Qué esperan los ministerios de salud para convertir la lactancia materna en una de sus prioridades?
Pero (siempre hay un pero), el aumento de la duración de la lactancia significaría que casi ningún niño tomaría el biberón. Hace mucho tiempo, cuando aún había pesetas, los niños españoles consumían cada año unos 20.000 millones de pesetas en leche de biberón. La realidad es que la lactancia materna es buena para la salud de todas, pero es mala para la economía. De algunos.
Carlos González
http://www.elblogalternativo.com/2009/10/19/la-lactancia-evita-el-cancer-de-mama-articulo-de-carlos-gonzalez/#more-14174#ixzz0qICPDf1O

jueves, 8 de julio de 2010

Un bebé prefiere el contacto con la madre a la comida

La voz de Galicia.es

Adolfo Gómez Papí promueve otro modo de crianza, la lactancia materna, o que bebé y padres duerman juntos


La asociación Mámoa y la federación de grupos gallegos de lactancia materna organizaron la presencia de este experto.

Defiende el parto natural y que se prolongue la lactancia el tiempo que sea posible: «conozco casos de bebés de 11 y 12 meses alimentados solo con pecho y están perfectamente», afirmó. «Mamar tiene el mismo origen etimológico que feliz y felicidad», hace mucho, pues, que se sabe que es bueno.

«Un bebé prefiere el contacto con la madre a la comida», señala, en eso hay parecido con otros mamíferos. Propone que el recién nacido duerma con sus padres para sentirlos, y que se evite su lloro: «No tienen por qué llorar, sino sentir el contacto piel con piel con su madre y notar su cariño, su calor y su calostro».

La primera hora que pasan juntos madre y criatura «es muy importante para que se establezca el vínculo afectivo y la relación de apego entre ellos», agrega.
Contacto y seguridad
Adolfo Gómez ha comprobado que «cuanto más contacto tiene la madre con el hijo más pendiente está de él». Las pequeñas criaturas «solo se sienten seguras cuando notan el contacto; no tienen noción del paso del tiempo, viven solo el presente: Si la madre le deja, aunque sea poco tiempo, no puede sentir que volverá enseguida, el mundo se le vuelve imposible; no aprenden a esperar por el padre o la madre cuando se ausentan y les dejan solos, en ese caso aprenden que no pueden contar con ellos», enfatizó.
En las primeras 24-36 horas de vida un bebé «es capaz de hacer más cosas de las que pensamos, tienen sensaciones y emociones, son más sensibles que conscientes, no tienen pensamientos racionales. Pero un bebé no puede existir solo sino que es esencialmente parte de una relación».
Adolfo Gómez admite que sus ideas tienen oposición entre colegas; y que hay presión de casas comerciales para favorecer unas prácticas familiares diferentes, la separación de padres y bebés «pero desde el momento de nacer debe haber siempre contacto, incluso si el parto es cesárea», reiteró.
Así habló en el Museo do Pobo Galego para un grupo de madres, muchas con bebés, y algunas embarazadas que se preparan para el parto; y por la tarde le organizaron un curso de lactancia materna con prematuros.

sábado, 3 de julio de 2010

¿Necesita un bebé beber agua?

Llegan los días calurosos y con ellos la pregunta de si los bebés necesitan algún otro líquido más que la leche de sus madres.
Cuando una madre piensa que su bebé de menos de 6 meses tiene sed, lo único que debe hacer es amamantarlo inmediatamente. Esta es la única manera de asegurar que el niño recibe todo el líquido que necesita. Cada vez que una madre le da el pecho a su hijo, le da agua a través de su leche.


La leche materna está compuesta en un 88% por agua.

Las guías para el consumo de agua después de los seis meses son menos claras que para el primer semestre de vida. A partir de los 6 meses se recomienda ofrecer otros alimentos, además de la leche materna.
El tipo de alimentación de estos niños afectará las necesidades que tengan de agua, sin perder de vista que seguirán con lactancia materna y por lo tanto recibiendo agua a través de la leche y teniendo en cuenta el aporte de agua a través de las frutas, las verduras y en general de la alimentación del niño en ese momento.
En esta guía encontrarás la información completa del texto que añado a continuación.
¿Cómo obtienen suficiente agua los bebés amamantados?
Dependiendo de la temperatura y humedad del medio ambiente, así como del peso y nivel de actividad de los bebés, el requerimiento diario de líquidos para bebés sanos varía entre 80-100 ml/kg durante la primera semana de vida y entre 140 –160 ml/kg para bebés que están entre los tres y seis meses. Estas cantidades están disponibles en la leche materna si se da lactancia exclusiva a segun lo demande el bebé durante el día y la noche por dos razones:
La leche materna es 88% agua. La cantidad de agua que consume un bebé al
amamantarlo exclusivamente llena sus requerimientos y provee un buen margen de seguridad. A pesar de que un recién nacido recibe poca agua en la primera leche amarillenta que recibe por que es bastante espesa (calostro), los infantes no necesitan agua adicional porque nacen con agua extra en sus cuerpos. Este calostro cambia gradualmente a la leche que tiene un mayor contenido de agua, la cual “baja” alrededor del tercer a cuarto día después del parto.
La leche materna tiene una baja concentración de solutos. Una de las funciones principales que tiene el agua en el cuerpo, es la de eliminar, a través de la orina, los solutos que están en exceso.
Se refiere a solutos a las sustancias disueltas, como por ejemplo el sodio, potasio, nitrógeno y cloruro. Los riñones, aunque inmaduros hasta aproximadamente los tres meses de vida, son capaces de concentrar los excesos de solutos en la orina para mantener el balance químico de un cuerpo sano.
Debido a que la leche materna tiene una baja concentración de solutos, el bebé no necesita la misma cantidad de agua con relación a su peso, que necesitan los niños mayores y los adultos
¿Qué pasa con los bebés que viven en climas calientes y secos?
El contenido de agua en la leche materna es mayor a los requerimientos que tienen los infantes bajo condiciones normales y es adecuada para los bebés que viven en climas calientes y secos. Los estudios indican que los bebés que amamantan exclusivamente durante sus primeros seis meses de vida no necesitan de líquidos adicionales ni aún en países con temperaturas extremadamente altas y con bajos niveles de humedad. Las concentraciones de solutos en la orina y sangre de bebés amamantados exclusivamente en países con estas condiciones climáticas, se encontraron dentro de los rangos
normales, indicando que su ingesta de agua es adecuada.
¿Puede ser dañino darle agua a un bebé menor de seis meses?
El ofrecer agua a un bebé antes de los seis meses puede ocasionar problemas de salud significativos.
El suplementar con agua puede incrementar el riesgo de desnutrición. El reemplazar la leche materna con un líquido de poco o ningún valor nutricional puede tener un impacto negativo en el estado nutricional del bebé, así como en su supervivencia, crecimiento y desarrollo. El consumo de pequeñas cantidades de agua u otro líquido puede llenar el estómago del infante y esto reduce su apetito por la leche materna, que si es rica en nutrientes. Estudios han demostrado que el dar agua a los bebés antes de los seis meses puede reducir el consumo de leche materna hasta en un 11%. El ofrecer agua con glucosa durante la primer semana de vida se ha asociado con una mayor pérdida de peso y estancias más prolongadas en el hospital.
¿Se le debe dar agua a un bebé que tiene diarrea?
En el caso de diarrea leve, se recomienda amamantar al bebé con mayor frecuencia.
Cuando un infante tiene un caso de diarrea moderada a severa, las personas encargadas deben buscar ayuda de un trabajador de salud y continuar
amamantando, tal como se recomienda en La Guía para el Manejo Integrado de Enfermedades Infantiles (MIEI). Los bebés que presentan síntomas de
deshidratación pueden necesitar terapia de rehidratación oral (TRO), la cual solo debe darse siguiendo las sugerencias del trabajador de salud.

viernes, 2 de julio de 2010

Cómo saber que un profesional sanitario no apoya la Lactancia Materna

Por el Dr. Jack Newman
Todos los profesionales de la salud dicen que apoyan la lactancia materna. Pero muchos sólo la apoyan cuando ésta va bien, y algunos ni entonces. Tan pronto como la lactancia o algo en la vida de la nueva madre no es perfecto, demasiados médicos aconsejan el destete o los suplementos. A continuación, exponemos una lista de pistas que ayudarán a reconocer si un profesional de la salud da soporte a la lactancia o, al menos, la apoya lo suficiente, de manera que, si hay algún problema, hará un esfuerzo para ayudarte a continuar con la lactancia.

Cómo saber si un profesional de la salud no apoya la lactancia materna:
1. Proporciona muestras o folletos de leche artificial cuando estás embarazada o cuando has tenido el bebé. Estas muestras y folletos inducen a usar el producto, y su distribución se conoce como márqueting. No hay ninguna evidencia que una leche artificial sea mejor o peor que otra para un bebé normal. Los folletos o videos que acompañan las muestras son una manera sutil y no tan sutil de menospreciar la lactancia materna y glorificar la artificial. Si no lo crees, pregúntate porque las compañías de leche artificial utilizan tácticas tan agresivas para asegurarse de que el médico o el hospital distribuye sus folletos y muestras y no las de otras compañías. Además, ¿cómo es que el profesional de la salud no está promocionando la lactancia materna?
2. Explica que la lactancia materna y la artificial son esencialmente lo mismo. Muchos niños alimentados con biberón crecen sanos y seguros, y no todos los niños amamantados crecen sanos y seguros. Pero esto no quiere decir que los niños amamantados y los que toman biberón sean esencialmente los mismos. La leche artificial es una burda aproximación de lo que supimos hace varios años sobre la leche materna, que es asimismo una burda aproximación de lo que estamos descubriendo cada día y que nos sorprende constantemente. Estas diferencias suponen consecuencias de salud importantes. Algunos elementos de la leche materna no están en la leche artificial, a pesar de que sabemos de su importancia para el bebé durante varios años - por ejemplo, los anticuerpos y las células que protegen al bebé frente a infecciones, o la larga cadena de ácidos grasos poliinsaturados que propician un desarrollo óptimo de la visión y el cerebro. Y amamantar no es lo mismo que dar un biberón; es una relación completamente diferente. Si no has podido dar el pecho, es triste (a pesar de que muchas veces los problemas se podían haber evitado), pero no darle importancia es absolutamente erróneo. Un bebé no tiene que ser amamantado para crecer feliz, sano y seguro, pero es una ventaja.
3. Dice que la leche artificial x es la mejor. Normalmente quiere decir que está escuchando demasiado a un representante de una empresa de leche artificial en particular. Puede decir también que sus hijos toleraron esa marca en concreto mejor que otras marcas. Quiere decir que tiene prejuicios insostenibles.
4. Te dice que no es necesario ponerse al bebé inmediatamente tras el parto porque estarás muy cansada y a menudo el bebé no está interesado. No es necesario, pero ayuda mucho. Los bebés pueden amamantar mientras la madre está tumbada o durmiendo, a pesar de que muchas madres no quieren dormir en un momento así. Los bebés no siempre muestran interés en ser amamantados inmediatamente, pero esto no es un motivo para evitarles la oportunidad. Muchos bebés se colocan a la hora u dos horas siguientes tras el parto, y este es el tiempo que es más importante para empezar correctamente, pero no se puede hacer si se separan a los bebés de sus madres. Si te da la impresión de que pesar al bebé, inyectarle la vitamina K o ponerle las gotas en los ojos tienen prioridad antes de establecer la lactancia, puedes preguntarte sobre el compromiso de esta persona con la lactancia.
5. Te dice que no existe la confusión del pezón y que debes darle biberones pronto para que lo acepte. ¿Por qué tienes que darle un biberón pronto si no existe la confusión del pezón? Discutir sobre que no hay ninguna evidencia de la existencia de la confusión del pezón es poner las cartas sobre la mesa. La tetina artificial, que ningún mamífero ha usado nunca hasta la llegada del hombre, e incluso hasta finales del siglo XIX, tiene que demostrarse como no peligrosa. Pero se ha comprobado que no es así para la lactancia materna. El profesional de la salud que asume que la tetina artificial no es peligrosa, mira el mundo desde la perspectiva de la lactancia artificial, no la materna, donde reside la fisiología normal del sistema de alimentación del bebé. De hecho, el que no todos los bebés que usan tetinas tengan problemas de lactancia materna, no implica que el uso prematuro de ellas no pueda causar problemas a algunos bebés. Normalmente, es una combinación de factores, uno de ellos el uso de tetinas, el que genera los problemas.
6. Te dice que debes parar la lactancia porque tú o tu bebé estáis enfermos, o porque tienes que tomar algún medicamento o necesitas pasar una prueba médica. Existen raras ocasiones en que la lactancia materna no puede continuar, pero a menudo los profesionales de la salud sólo suponen que la madre no puede continuar, y a menudo se equivocan. El profesional de la salud que apoya a la lactancia materna, hará esfuerzos para evitar su interrupción (la información en los prospectos o los Vadevecum no son una buena referencia - todos los medicamentos están contraindicados según las compañías para evitarse problemas, en lugar de seguir los intereses de las madres y sus bebés). Cuando una madre debe tomar un medicamento, un profesional de la salud intentará usar un fármaco que no requiera que la madre detenga la lactancia (de hecho, muy pocos medicamentos lo requieren). Es extremadamente raro que haya sólo un fármaco que pueda usarse para un problema en particular. Si la primera opción del profesional de la salud es un medicamento incompatible con la lactancia, tienes derecho a preocuparte de que no le está dando la importancia que merece.
7. Se sorprende al saber que todavía amamantas a tu bebé de 6 meses. Muchos profesionales de la salud creen que los bebés deberían tomar leche artificial como mínimo hasta los nueve, o incluso hasta los doce meses, pero al mismo tiempo parecen creer que la leche materna es innecesaria e incluso dañina más allá de los seis meses. ¿Por qué es la imitación mejor que el original? ¿No te preocupa lo que implica este razonamiento? En muchas partes del mundo, amamantar hasta los 2 ó 3 años es común y normal.
8. Te dice que la leche materna no tiene valor tras 6 meses o más. Incluso si fuera verdad, amamantar todavía tiene valor. Amamantar es una interacción única entre dos personas que se aman incluso sin la leche. Pero no es cierto. La leche materna es todavía leche, con grasa, proteínas, calorías, vitaminas y el resto, y los anticuerpos y otros elementos que protegen al bebé de infecciones, algunos incluso en mayores cantidades que cuando el bebé era más pequeño.
9. Te dice que nunca debes permitir que el bebé se duerma al pecho. ¿Por qué no? Está bien si el bebé puede dormirse sin ser amamantado, pero una de las ventajas de la lactancia es la facilidad de ponerlo a dormir cuando está cansado. Mamás de todo el mundo desde los principios del reino mamífero lo han hecho. Uno de los grandes placeres de la maternidad es tener el bebé dormido en tus brazos, sintiendo el calor que emite mientras se duerme. Es uno de los placeres de la lactancia materna para ambos, la mamá y probablemente también el bebé, cuando se duerme al pecho.
10. Te dice que no deberías quedarte en el hospital para alimentar a tu bebé enfermo porque es importante que descanses en casa. Es importante que descanses, y el hospital que ayuda a la lactancia materna pondrá los medios para que lo hagas mientras esté ingresado para alimentar al bebé. Los bebés enfermos no necesitan la lactancia materna menos que los bebés sanos, sino mucho más.

Sobre el Autor

JACK NEWMAN graduado en la Universidad de Toronto en pediatría en 1970. Creó la primera clínica de lactancia en Canadá en 1984 en el Hospital para Niños Enfermos de Toronto. Ha sido un consultor de UNICEF para la Iniciativa de los Hospitales Amigos de los Niños en África, y ha publicado artículos sobre lactancia en revistas como Scientific American y otras revistas médicas. El Dr. Newman ha practicado la medicina en Canadá, Nueva Zelanda, y Sudáfrica. Si queréis contactar con el Dr. Newman, podéis enviarle un correo electrónico (en inglés) a newman@globalserve.net

jueves, 1 de julio de 2010

La Leche Materna: El primer alimento de los campeones.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha basado su nueva campaña para promocionar la lactancia materna en el acontecimiento deportivo más importante del mundo este año: la Copa Mundial de la FIFA en Sudáfrica. 

La campaña se centra en los beneficios de la lactancia materna para los bebés y las madres. Su lema es: “La leche materna: ¡Primer alimento para campeones!”
Por medio de folletos producidos en español, francés, inglés y portugués, la campaña de la OPS subraya los siguientes datos sobre la lactancia materna.
Más información en las páginas web de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y de la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN).
Dos grandes pasiones el fútbol y la lactancia materna




 ¡Celebremos la Copa Mundial del 2010 poniendo en primer lugar a las madres y los bebés!
¡Promueva, proteja y apoye la lactancia materna, el primer alimento para campeones!
¡El logro de grandes hazañas deportivas comienza con la lactancia materna!
La lactancia materna promueve la supervivencia, la salud y el desarrollo cerebral y motor de los niños. Si bien la lactancia materna brinda beneficios de por vida tanto a la madre como al niño, los riesgos de no recibirla son mucho más pronunciados durante los primeros meses de vida. El inicio temprano de la lactancia y la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida previenen la mortalidad neonatal y de los lactantes, en gran medida porque reducen el riesgo de contraer enfermedades infecciosas. En promedio, los niños amamantados durante siete a nueve meses tienen un cociente intelectual que supera en unos seis puntos al de los niños amamantados durante menos de un mes.
Este sólido hallazgo ha provocado que algunas personas denominen a la leche materna como “leche inteligente”.
 ¡Como la leche materna es tan esencial para la salud y el desarrollo del niño, puede considerarse realmente el primer alimento para campeones!


El inicio temprano puede evitar las muertes neonatales

La leche materna, el primer alimento para campeones, puede prevenir las muertes neonatales pues el riesgo de fallecimiento aumenta cuanto más se retrasa el inicio de la lactancia.2-3 Si se comenzara a amamantar a todos los recién nacidos antes de transcurrida la primera hora de vida se podría evitar aproximadamente la quinta parte de todas las muertes neonatales. El inicio temprano de la lactancia materna es especialmente beneficioso para los lactantes prematuros y de bajo peso al nacer.
En las Américas, existe un amplio espacio para mejorar el momento del inicio de la lactancia materna. Aunque casi todos los recién nacidos, incluidos los nacidos por cesárea, pueden comenzar a amamantarse en la primera hora de vida, en casi la mitad de los países esta práctica se emplea en menos de 50% de los casos. En muchos países la proporción de niños alimentados exclusivamente con leche materna también es baja y oscila entre solo 8% y 64%. Es urgente adoptar medidas para lograr que prácticamente todos los lactantes puedan ser puestos al pecho en la primera hora de vida y ser alimentados exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses.
Riesgos de no amamantar
La lactancia materna es beneficiosa tanto para la madre como para el niño, independientemente de su situación social o económica. Pero estos beneficios son especialmente importantes para los lactantes que ya se encuentran en situación de mayor riesgo de enfermedad o de muerte. No amamantar presenta riesgos a largo y corto plazo tanto para las madres como para los niños.
Para el niño
• mayor riesgo de mortalidad;
• mayor riesgo de enfermedades agudas, como la diarrea, las infecciones del oído y las infecciones respiratorias;
• mayor riesgo de enfermedades crónicas, incluida la diabetes de tipo 2, y
• menor inteligencia.
Para la madre
• mayor riesgo de cáncer de mama y de ovario;
• mayor riesgo de diabetes de tipo 2;
• menores posibilidades de perder peso después del parto, y
• reducción de los intervalos entre nacimientos cuando se carece de métodos anticonceptivos modernos y mayor riesgo de anemia.

Medidas eficaces
La promoción de la lactancia materna es una de las mejores “apuestas” de la salud pública. No solo cumple una función muy importante en la reducción
de las enfermedades y la mortalidad infantiles, sino que también es muy susceptible a las intervenciones de salud pública. Las investigaciones
han demostrado que las conductas individuales de las madres pueden modificarse con cierta facilidad y que estos cambios contribuyen colectivamente a generar tendencias nacionales favorables en patrones de lactancia materna.
Para lograr que prácticamente todos los recién nacidos reciban leche materna, el primer alimento para campeones, es necesario un esfuerzo concertado de los gobiernos, los sistemas de salud, los empleadores y las empresas de alimentos infantiles. También es preciso que adopten medidas en este sentido las organizaciones no gubernamentales y las comunidades a fin de procurar que todas las madres vivan y trabajen en un entorno en el que sea fácil poner en práctica la decisión de amamantar.
A continuación se describen algunas medidas necesarias en los ámbitos más importantes.
• Inicio temprano de la lactancia materna, dentro de la primera hora del nacimiento.
• Lactancia materna exclusiva durante seis meses (180 días).
• Lactancia materna prolongada por dos años o más, con el agregado de alimentos complementarios de manera oportuna, adecuada, segura
y administrados apropiadamente.
Recomendaciones de la OMS para la lactancia materna
• Elaborar y aplicar una estrategia integral de alimentación de los lactantes
y los niños pequeños.
• Aplicar y vigilar permanentemente el cumplimiento del Código Internacional
de Comercialización de los Sucedáneos de la Leche Materna de la OMS y sancionar las infracciones.
• Implantar leyes de protección de la maternidad para facilitar la lactancia materna y el trabajo.
Sistemas de salud
• Reactivar la promoción, la protección y el apoyo de la lactancia materna en todas las esferas pertinentes de la atención primaria de salud.
• Reactivar la iniciativa “Hospitales Amigos del Niño” mediante un proceso
sistemático de recertificación y de vigilancia que abarque tanto a los hospitales públicos como a los privados.
• Desarrollar la capacidad en el área de los conocimientos y las aptitudes relativos a la lactancia materna, que incluya el manejo de los problemas comunes de la lactancia materna y las responsabilidades de personal sanitario con arreglo al Código.
• Vigilar y evaluar la cobertura de las intervenciones más importantes de promoción de la lactancia materna y las tendencias en lactancia materna.
Empleadores
• Cumplir con la legislación nacional sobre protección de la maternidad e informar a los empleados de sus derechos legales con arreglo a dicha legislación.
• Poner a disposición de las madres guarderías o salas de lactancia materna
donde puedan, en privado, extraerse la leche y almacenarla de manera segura.
Empresas alimentarias infantiles
• Cumplir con el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos
de la Leche Materna de la OMS y las resoluciones conexas de la Asamblea Mundial de la Salud y la legislación nacional relativa al Código.
Bancos de leche materna y alimentación de recién nacidos en situación de riesgo
¡La leche materna puede convertir en campeones incluso a los recién nacidos más pequeños y en mayor situación de riesgo!
Un estudio prospectivo, aleatorizado y multicéntrico sobre la alimentación de lactantes prematuros y enterocolitis necrosante demostró que los que habían sido alimentados con leche en polvo tenían 10 veces más probabilidades de contraer la enfermedad que los lactantes alimentados con leche materna.
 Los bancos de leche materna que pasteurizan leche de donantes pueden desempeñar un papel importante en la alimentación de los recién nacidos en situación de riesgo. Con el liderazgo del Gobierno del Brasil y en colaboración con la OPS, se está ampliando la Red Latinoamericana de Bancos de Leche Materna. Estos bancos proporcionan leche materna, vital para los recién nacidos en situación de riesgo, y también sirven como centros para la promoción, la protección y el apoyo de la lactancia materna, así como para la capacitación del personal sanitario.
Referencias
1. Horta et al., Evidence on the long-term effects of breastfeeding. Systematic reviews and meta-analysis. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2007.
2. Edmond et al., Delayed breastfeeding initiation increases risk of neonatal mortality. Pediatrics. 2006;117:380-6.
3. Mullany et al., Breast-feeding patterns, time to initiation, and mortality risk among newborns in Southern Nepal. J Nutr. 2008;138:599-603.
4. Lucas and Cole. Breast milk and neonatal necrotizing entercolitis. Lancet. 1990;336:1519-23.
5. Chaparro and Lutter. Increases in breastfeeding duration observed in Latin America and the Caribbean and the role of maternal demographic and health care characteristics. Food and Nutrition Bulletin. 2010;31(2).
6. WHO. Global Strategy for Infant and Young Child Feeding. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2003.
Esta es una versión abreviada del boletín técnica “El inicio temprano de la lactancia materna: la clave para la supervivencia y más allá”, que puede consultarse en www.paho.org. Para más información, comuníquese con el proyecto de vida sana, Área de Salud Familiar y Comunitaria, Organización Panamericana de la Salud, Washington, D.C.