jueves, 14 de abril de 2011

Chupete y Lactancia Materna

El uso del chupete se encuentra muy arraigado en las sociedades ricas. Los que defienden su uso, explican que el chupete calma el llanto del bebé, ayuda a conciliar el sueño, y reduce el estrés y el dolor en procedimientos desagradables. En otras sociedades donde la SUCCIÓN NO NUTRITIVA está más extendida, el uso del chupete es casi inexistente.
           
Se entiende por succión no nutritiva, aquella en la que los niños maman de forma superficial y rápida, algo parecido a lo que hacen los niños con chupete. No es raro oír comentarios de personas que delante de una succión no nutritiva, opinan que el niño está utilizando a la madre como chupete, sin tener en cuenta que es el chupete el que imita el pecho de la madre.
Este tipo de succión a demás de ser nutritiva también es afectiva, por lo que es irresponsable despreciarla.
El uso del chupete se ha relacionado con una menor duración y exclusividad de la lactancia materna, aumento de otitis media, problemas dentales y riesgo de accidentes.
La Asociación Española de Pediatría a través de su comité de Lactancia Materna hace estas recomendaciones a cerca del uso del chupete.
El Comité de Lactancia Materna de la AEP reconoce que en el momento actual hay una controversia importante en cuanto al uso del chupete. Y por ello, tras el análisis realizado hace las siguientes recomendaciones:
• Debe recomendarse la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida como factor protector de muerte súbita del lactante (fuerza de la recomendación B).
• En los recién nacidos amamantados es mejor evitar el chupete durante los primeros días de vida y no desaconsejarlo cuando la lactancia materna está bien establecida, habitualmente a partir del mes de vida, edad en la que comienza el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante (fuerza de la recomendación B).
• Los profesionales deben conocer que en ocasiones el uso del chupete es un marcador de que existen dificultades en la lactancia, por lo que deben identificar estas situaciones y adquirir las habilidades necesarias para ayudar adecuadamente a las madres, tanto con la técnica de la lactancia como infundiéndoles confianza en sí mismas (fuerza de la recomendación B).
En las unidades neonatales en relación con los procedimientos dolorosos, si no existe la posibilidad de que el niño mame, se le debe ofrecer como método de analgesia no farmacológica la succión de un chupete. La medida será más eficaz si se administra previamente 0,2 cc de sacarosa al 20% (fuerza de la recomendación A)
•En los niños lactados artificialmente la recomendación del uso del chupete es especialmente importante ya que presentan otras características que pueden aumentar el riesgo del SMSL (fuerza de la recomendación B).
•Para evitar otros efectos adversos del uso del chupete se recomienda, en todos los niños, limitar su uso hasta el año de vida, lo cual incluye las edades de máximo riesgo del SMSL y aquellas en las que el lactante tiene más necesidad de succionar (fuerza de la recomendación B).
•Los profesionales de la salud deben conocer, que, además del chupete, existen otras maniobras para calmar a un bebé como son el contacto piel con piel y otros métodos de succión no nutritiva.
•Corresponde a los profesionales de salud proporcionar a los padres una información equilibrada, no sesgada, sobre la evidencia disponible de los beneficios y perjuicios del uso del chupete que les ayuden a adoptar sus decisiones. Los responsables son en último término los padres.
•Es necesario seguir investigando para comprender mejor el papel de los chupetes en su posible interferencia en la duración de la lactancia o en la aparición de problemas con la misma y estudiar las diferencias de su efecto en las diferentes culturas y tipos de mujer. Así mismo se debe profundizar en el estudio de la relación entre lactancia y SMSL, y chupete y SMSL, que ofrezca luz en todas estas incógnitas. Mientras tanto los profesionales deberán continuar informando a los padres sobre la conveniencia de amamantar y de evitar la exposición de los lactantes a los diversos factores de riesgo que se asocian al SMSL
Significado de los grados de recomendación
A Extremadamente recomendable (buena evidencia de que la medida es eficaz y los beneficios superan
ampliamente a los perjuicios).
B Recomendable (al menos moderada evidencia de que la medida es eficaz y los beneficios superan a
los perjuicios).
C Ni recomendable ni desaconsejable (al menos moderada evidencia de que la medida es eficaz, pero los beneficios son muy similares a los perjuicios y no puede justificarse una recomendación general).
D Desaconsejable (al menos moderada evidencia de que la medida es ineficaz o de que los perjuicios
superan a los beneficios).
I Evidencia insuficiente, de mala calidad o contradictoria, y el balance entre beneficios y perjuicios no
puede ser determinado.

Para saber más:
Asociación Española de Pediatría
Alba Lactancia Materna

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