Hace pocos días una amiga me envió el enlace de esta página con un "te gustará" en el motivo de la carta. Realmente acertó.En Kepina hacen muñecas personalizadas: lactancia prolongada, gemelos, tándem, mama adoptiva, familias...

Este blog crece como crecen nuestros hijos. Lo que empezó siendo un complemento al Grupo de Apoyo a la Lactancia de Sant Feliu de Llobregat, ahora abre el abanico de contenidos para dar cabida a otros temas relacionados con el embarazo, el parto, la crianza natural, la educación... Y por supuesto, con la lactancia materna como tema principal.
Hace pocos días una amiga me envió el enlace de esta página con un "te gustará" en el motivo de la carta. Realmente acertó.


El domingo día 4 de octubre se celebró la x Fiesta de la Lactancia organizada por Alba lactancia Materna.
Una urgencia es una situación inesperada que puede conllevar riesgo de separación madre-bebé lactante con la consiguiente interrupción involuntaria de la lactancia materna.
INTRODUCIÓN
Concentración de mujeres a favor de la lactancia (Foto: El Mundo)
MARÍA VALERIO
MADRID.- Otro factor más que añadir a la lista de beneficios que aporta la lactancia materna a las mujeres. Un estudio ha comprobado por primera vez que el hábito de dar de mamar puede tener un efecto protector contra el cáncer de mama en mujeres con antecedentes de esta enfermedad en su familia.
La investigación que ha permitido averiguar este nuevo dato a favor de la lactancia es el Nurse's Health Study, un gran trabajo que en 1989 recopiló los datos de más de 116.000 enfermeras estadounidenses.
A base de cuestionarios periódicos a estas mujeres de entre 25 y 42 años, los investigadores de la Universidad de Harvard y el Brigham and Women's Hospital (ambos en EEUU) han extraído importante información sobre distintos aspectos de la salud femenina.
El último que ha dado a conocer la revista 'Archives of Internal Medicine' tiene que ver con el cáncer de mama. Según los datos obtenidos de un subgrupo de 60.075 enfermeras, la lactancia materna redujo un 59% la incidencia de cáncer de mama en mujeres que habían tenido algún pariente cercano con este tumor. Entre las que no tenían antecedentes familiares, no se observó este tipo de protección.
Una cuestión ampliamente estudiada
De hecho, como explica el propio trabajo y aclara el doctor Carlos Vázquez, presidente de las sociedades internacional y española de patología mamaria, la relación entre lactancia y cáncer de mama no está clara al cien por cien, pese a los numerosos estudios llevados a cabo hasta la fecha.
"Aunque sí tenemos la idea de que dar el pecho confiere un cierto factor de protección a las mujeres, todo indica que no se trata de una reducción del riesgo propiamente dicha, sino un retraso en la edad de aparición", explica este especialista.
De hecho, sugiere, ésta es una de las posibles explicaciones de que las mujeres africanas tengan una tasa de cáncer mamario tan reducido, "porque en este continente la leche materna es la única forma de alimentación a los hijos y se prolonga durante años". Sólo ahora que la esperanza de vida de las mujeres en África comienza a aumentar, concluye, empieza a verse también un aumento de la incidencia de diagnósticos oncológicos.
"El problema de esta cuestión es que siempre tiene que tratarse de estudios retrospectivos [que repasan factores pasados que pueden haber influido en la aparición del cáncer]", señala el doctor Vázquez, "y a menudo no incluyen un número suficiente de pacientes para darle potencia estadística a los resultados".
En el nuevo trabajo, el primero sobre esta cuestión que ha analizado el papel de los antecedentes familiares, se diagnosticaron 608 tumores mamarios en mujeres premenopáusicas entre los años 1997 y 2005 (tenían una media de 46 años en el momento del diagnóstico).
Otros beneficios indudables
Entre las que sí tenían parientes con cáncer de mama, dar el pecho resultó ser un factor protector, independientemente de la duración de la lactancia, de que ésta fuese la única forma de alimentar a los hijos o de que sufriesen la retirada de la menstruación como consecuencia.
El factor protector que observaron los investigadores, dirigidos por Alison Stuebe, es equivalente al porcentaje que se obtiene en la actualidad con algunos fármacos quimioprotectores que toman las mujeres con alto riesgo de sufrir este cáncer (como el tamoxifeno).
Aunque el equipo de Stuebe reconoce que habrá que seguir estudiando la relación entre cáncer de mama familiar y lactancia, tanto ellos como el doctor Vázquez, insisten en que los beneficios de la lactancia materna son indudables para cualquier mujer. "Nuestros datos sugieren que las mujeres con antecedentes deberían ser animadas a dar el pecho", concluye el trabajo. "Especialmente durante los seis primeros meses de vida, aparte de su indudable valor nutricional, es la mejor manera de transmitir la inmunidad materna al bebé".
Via: www.elmundo.es/


MADRID.- Ser padre no es fácil, pero es, sin duda, una de las aventuras más gratificantes que te regala la vida. Por esa razón quizás, son tantos los que emprenden ese camino. Y la mayoría lo hace a ciegas porque el bebé, ya se sabe, no viene con manual. ¿Pero... hace falta? Carlos González, autor de 'Bésame mucho. Cómo criar a tus hijos con amor', asegura que no. Simplemente hay que dejarse guiar por el instinto, el respeto y el amor.
Con humor e ironía, este pediatra zaragozano ha ayudado a desdramatizar las situaciones que pueden resultar más complicadas durante la crianza (sueño, comida, la educación...añadan ustedes a la lista), pero, por encima de todo, ha tratado de combatir la cultura del biberón que comenzó a imponerse hace tres décadas contra la propia naturaleza humana. Es fundador de la Asociación Pro Lactancia Materna de Cataluña, donde ha desarrollado su vida profesional, imparte cursos a profesionales sanitarios, es miembro del Consejo de Asesores de Salud de La Leche League International y autor de numerosos artículos sobre la lactancia.
La leche materna es para él, como tituló un libro en 2006, 'un regalo para toda la vida'...y sin fecha de caducidad. Enemigo de las etiquetas, Carlos González rehuye del término 'lactancia prolongada". "No me gusta esa palabra porque da la sensación de que las madres se han pasado. Depende de lo que considere cada uno normal. Actualmente, más de un año o más de seis meses es prolongado, pero estudios antropológicos apuntan a que la edad normal del destete en el ser humano debe de estar entre los dos años y medio y los siete".
"Hace 25 años-recuerda- lo normal era dar el pecho tres semanas y llegar a los tres meses era una heroicidad". La realidad social entraba en contradicción con la científica, la que le mostraban los libros a ese entonces recién licenciado por la Universidad Autónoma de Barcelona. "Si la lactancia era magnífica, ¿por qué nadie lo hacía?", se preguntaba. Era la profunda huella que había dejado el "cambio sociológico que se había producido a principios del siglo XX, con la incorporación de la mujer al mundo laboral, por la fe en el progreso que hacía creer que la leche artificial era mejor que la de la madre y por la publicidad".
Su grata experiencia personal con la lactancia, el hecho de que su esposa le diera el pecho a sus tres hijos - hoy en día ya universitarios- le convenció aún más de la necesidad de "promocionar" esta práctica, de ayudar a madres y profesionales sanitarios a recordar lo que ya está escrito en los genes de los mamíferos. Comenzó su tarea con la confianza de que "se produciría un aumento gradual y general" en la lactancia materna, pero no ocurrió así: "un importante porcentaje de madres no logra pasar de unas semanas y una pequeña cantidad pasa de los dos años".
"Durante muchos años hubo una fuerte publicidad de que la leche de la madre era mala y la gente se convenció -explica este catalán de adopción. Y es un mito que se ha extendido mucho. "Las madres se dejan convencer de que sus hijos se pueden morir de hambre y encima ven en la etiqueta de la leche artificial que es parecida a la leche materna". El resultado de esta combinación suele ser el destete temprano.
Actualmente, "se ha roto la cadena de transmisión de la información porque ahora las madres se encuentran que sus madres no dieron el pecho porque no pudieron o no quisieron. Pensaban que era retrógado y no quieren que sus hijas caigan en eso. La madre que lacta no encuentra apoyo". De ahí, asegura, la importancia de la adecuada formación de los médicos y la existencia de grupos como La Liga de la Leche, que ofrecen ayuda práctica a las madres para que puedan dar el pecho. "El cambio se produce por la difusión de conocimientos y de experiencias". Y ese cambio, se felicita, comienza a vislumbrarse: hoy en día se está "volviendo a lo que hacían nuestras bisabuelas".
Pero este camino aún no resulta fácil de emprender. "Sin duda, el mayor problema al que se enfrentan las madres que desean prolongar la lactancia es la presión social. Si salieran todas del armario nos daríamos cuenta de que son muchísimas. Hay que respetarlas", reclama Carlos González. Y esta consideración hacia la mujer, pero también hacia los hijos parece ser la máxima que guía a este pediatra. Y desde esa capacidad para ponerse en la piel del otro, quizás el secreto que esconden las páginas de sus libros, deja en el aire una reflexión: "nuestra sociedad nunca lo admite, pero el destete es siempre una pérdida para la madre".
Fuente: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2009/08/01/mujer/1249085191.htmlEn momentos como este, en el que la lactancia materna parece convertirse de nuevo en un potente aliado contra todo tipo de enfermedades (la más de moda, la gripe A), muchas mujeres que estamos amamantando a nuestros hijos nos preguntamos qué más debe ocurrir para que los sistemas sanitarios públicos se vuelquen en solucionar todos los problemas que de este hecho se derivan, evitando así destetes tempranos por causas diferentes a la recurrente postura incorrecta del bebé.
En mi caso, he estado amamantando con dolor durante seis meses, sin que ningún médico encontrara la causa. Solo la pude conocer tras acudir a la Asociación Alba Lactancia Materna, que evaluó otras posibles causas de dolor, sospecharon infección y enviaron muestras de mi leche a la Universidad de Madrid. Allí hicieron un cultivo de forma totalmente gratuita y he podido dar con la solución a mi problema (la Seguridad Social no realiza este tipo de pruebas). He tenido más de un problema con la lactancia a causa del desconocimiento que los médicos tienen de la misma (recetas de medicamentos totalmente incompatibles, existiendo alternativas inocuas, etcétera) y creo que este es un buen momento para subsanar estas deficiencias.
No obstante, el fin de estas letras no es otro que el de reconocer la labor totalmente desinteresada de estas asociaciones. Hacen un trabajo que debería de ser cubierto por la Seguridad Social, debido a las ventajas que aporta al sistema sanitario español (reduce las enfermedades del niño y de la madre), el mismo que ahora aboga por mantener la lactancia materna todo el tiempo que sea posible para evitar en la medida de lo posible una pandemia de gripe A.
Fuente: www.elperiodico.com
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=635028&idseccio_PK=&pg=0񶬼
Aprovechando que del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Internacional de La Lactancia Materna (WABA), aunque en España será en octubre, anunciamos un concurso de fotografía de lactancia que nos proponen desde Baza.
YAIZA PERERA
MADRID.- Con los ojos aún cerrados y el cuerpo tembloroso por el parto, un recién nacido busca el pecho de su madre cuando le dejan refugiarse sobre su piel. Sabe cómo alimentarse. El líquido que fluye de ella es su mejor fuente de vida: le nutre, refuerza su sistema inmunológico, le reconforta. Él lo sabe por instinto. La OMS, que celebra desde hoy hasta el 7 de agosto la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la Asociación española de Pediatría o la UNICEF, por convicción científica. Según sus recomendaciones, es el alimento ideal para un bebé hasta los seis meses de vida. Entonces, cuando comiencen a introducirse nuevos alimentos a su dieta y hasta el año, debería ser la base de su dieta. ¿Y luego? No hay normas, no hay fechas. La lactancia natural puede prolongarse hasta que el niño y su madre lo deseen.
Désireé Sanz y su hija Yaiza se unieron con este lazo hace ya ocho años. Y siguen deseando mantenerlo. Durante su primer embarazo, con 21 años, esta joven vasca confiesa que el tema de la lactancia no le "interesaba demasiado", no era algo en lo que pensara. Su idea, recuerda, era "amamantar hasta el año", como hizo su madre y su abuela. Pero el 1 de junio de 2001 Yaiza nació y se aferró a su pecho. Cuatro años después, un 8 de julio, la pequeña Alexia lo hacía también. Es la denominada lactancia en tándem (dar de mamar a más de un hijo a la vez) y prolongada.
Yaiza, que en septiembre comienza tercero de primaria, toma leche materna por la noche, "un rato después de cenar", aunque su madre intuye "que el destete está cada vez más cerca". "Hay días que ni se acuerda", asegura Désireé con cierta melancolía. La pequeña, de cuatro años, "hace dos-tres tomas diarias". De vez en cuando aún toman el pecho juntas y bromean -"ven Alexia, le aconseja la mayor- que esta leche está más dulce". Su madre sonríe y su padre, respira. Cuando maman es uno de los escasos momentos de tranquilidad en esta casa invadida de risas, juegos y charlas infantiles interminables.
"Mientras mamaban, Yaiza, con cuatro años, cogió la manita de su hermana recién nacida la miró con mucha dulzura y la acarició"
Aún hoy, esta castellonense de adopción (vive desde los 12 años en Vinaroz) recuerda el primer día que compartieron las dos su regazo: "Yaiza, con cuatro años, cogió la manita de su hermana recién nacida la miró con mucha dulzura y la acarició". Ella se dejó guiar por el instinto en una época en la que la cultura del biberón se había hecho fuerte. "Vale la pena intentarlo, es lo natural, no se puede equiparar con la mejor leche artificial". Lo ratifica el Comité de Lactancia materna de la AEP en su página web: La leche materna aporta todos los nutrientes al bebé, refuerza su sistema inmunológico y ayuda a protegerle de enfermedades presentes (catarros, neumonía, diarreas,...) y futuras (alergias, asma, obesidad, diabetes,...), disminuye la mortalidad infantil y fomenta el desarrollo intelectual. También tiene beneficios para la mujer y fortalece la relación afectiva.
Désireé habla y actúa desde el respeto. Hacia sus hijas -"serán ellas quienes decidan cuándo quieren dejar de tomar el pecho"- y hacia las madres que no quieran amamantar -"cada mujer es dueña de sus decisiones en crianza"-. El dar de mamar es un derecho, no se impone. Pero en lo que coinciden los defensores de la lactancia es que la mujer tiene que estar informada para tomar una decisión libremente. Y en eso el apoyo profesional y social representa un papel básico.
Desirée, que hubiese querido tener cinco hijos, trata de orientar a las madres que desean amamantar a sus hijos. Lo hace desde su propia web Maternidad Instintiva y también desde el foro del Comité de Lactancia de la AEP, donde pueden responder a las dudas tanto expertos de la asociación como otros padres.
Apoyo e información, claves para fomentar la lactancia
En los últimos años, el biberón ha ido perdiendo posiciones a favor de la lactancia materna. Pero aún el porcentaje de niños que siguen tomando leche materna más allá de los seis meses es muy reducido. Según la última Encuesta Nacional de Salud del 2006 del Instituto Nacional de Estadística, en España el 68,4% de los bebés reciben lactancia materna exclusiva al mes de vida, el 52,4% continúan así a los tres meses y sólo un 24,7% lo hacen a los 6 meses. "Estos datos están muy por debajo de ser la situación ideal para el desarrollo de nuestros niños pensando en la influencia de la lactancia materna en su vida de joven y adulto como prevención de enfermedades frecuentes y graves", explica Concepción de Alba Romero, neonatóloga del Hospital madrileño 12 de Octubre y desde hace cuatro años miembro del comité de lactancia materna en ese mismo centro sanitario.
Cualquier mujer puede ser capaz de alimentar a su hijo exclusivamente con su leche y las causas que contraindican la lactancia materna (algunas enfermedades, como puede ser el sida o medicamentos, como los tratamientos contra el cáncer.) son casi excepcionales, asegura el Comité de Lactancia Materna de la AEP. Y si surgen dudas. Los profesionales sanitarios cuentan una herramienta de gran utilidad para averiguar la compatibilidad de una medicación con la lactancia: la web e-lactancia.org creada por el servicio de pediatría del Hospital de Denia (Alicante).
"Las prácticas hospitalarias alrededor están cambiando y a nivel social la difusión de los beneficios de la lactancia está llegando de una manera clara"
Concepción de Alba Romero, neonatóloga
¿Por qué entonces, si es el mejor alimento para el bebé, las madres deciden dejar de dar el pecho ? "Al principio el destete suele producirse por la falta de confianza, el dolor o grietas y el uso de suplementos. A los 3-4 meses, por la vuelta al trabajo", responde De Alba mostrando a su vez el camino para invertir esa tendencia. "Apoyo e información a las madres" que borren de la memoria colectiva esos "mitos, ideas preconcebidas y hábitos de alimentación infantil que son considerados adecuados tanto por los padres como por los sanitarios".
La reincorporación de la mujer a su puesto de trabajo a las 16 semanas de dar a luz, la aceptación general de las leches de fórmula y, en ocasiones, la presión social precipitan el abandono de la lactancia. Justo en el otro lado se posicionan, con una mano tendida, los grupos de apoyo que se reparten por todo el país con el objetivo de facilitar información a los padres y brindarles un lugar donde compatir experiencias. Han asumido el papel de las madres que antaño transmitían el arte de amamantar. Inmaculada Mellado, secretaria de La Liga de la Leche en España y monitora desde hace cuatro años, explica que muchas mujeres acuden a las reuniones en busca de "compresión" porque allí "no se sienten juzgadas y pueden expresar sus sentimientos".
Información contra las críticas
Las madres que consiguen dar el pecho a sus hijos durante varios años tienen que lidiar en no pocas ocasiones con la incomprensión social. "Tenemos casi que mantenerlo en secreto", se lamenta Desirée tras años de escuchar críticas. Su marido, Sergio, y su suegra le brindan apoyo incondicional pero de aquellos que cuestionan su forma de crianza se defiende con un arma infalible: de nuevo, la información. Su estrategia para rebatir las críticas fue argumentar los beneficios probados de la lactancia y remitirse a los hechos: dos hijas sanas física y emocionalmente. Así uno a uno, Desirée, desde hace tiempo muy interesada en la Psicología, fue desmontando los argumentos de quien la cuestionaba y ahora, ocho años después "le dejan hacer lo que crea oportuno".
Las críticas a la lactancia prolongada surgen por "desconocimiento de los beneficios a largo plazo y a veces prejucios sin fundamento", asegura la doctora de Alba. De las numerosas conversaciones de Inmaculada Mellado con otras madres -ella tiene un niño de siete años y un bebé de 16 meses-deduce que "se trata de una tema cultural. Las críticas suelen venir de personas jóvenes o de mediana edad, justo aquellas que crecieron con el boom del biberón, mientras que los elogios suelen venir de las personas mayores que viven con regocijo la vuelta a las prácticas que ellas mismas disfrutaron". "El patrón de duración de lactancia en los humanos hasta hace menos de 100 años y todavía hoy en sociedades no contaminadas por la civilización predominante ha sido de tres a cuatro años con variaciones entre el año y los siete o más años", recuerda la AEP.
Ajenas a los prejuicios, Yaiza y Alexia "ven con naturalidad" su amamantamiento, aunque ambas lo perciben como un momento de intimidad. En estos ocho años, Desirèe sólo se planteó en serio el destete por agotamiento cuando sus hijas tenían dos años. "A estas alturas tengo clarísimo que serán ellas quiénes decidan cuándo ha llegado el momento del destete. Hay quien me pregunta si es que quiero batir un Récord Guinness. Nada más lejos de la realidad. Creo que el mejor regalo que puedo hacerles es esperar a que ellas digan que ya no quieren más. Porque eso significará que han tomado pecho hasta que ellas lo han necesitado, nutritiva y emocionalmente".
Formación de los profesionales sanitarios y apoyo e información a las madres desde el embarazo
. Esas parecen ser las claves para hacer despertar el instinto natural de lactancia. Ya ha empezado a hacerlo. En el Hospital 12 de Octubre se percibe el cambio. Cuando las madres se van de alta con su bebé el 90% le dan el pecho. "Las prácticas hospitalarias alrededor del embarazo, parto y nacimiento del niño están cambiando y a nivel social la difusión de los beneficios científicos de la lactancia está llegando de una manera clara", se felicita Concepción de Alba, quien insiste en que "la lactancia siempre es beneficiosa". La leche materna no tiene fecha de caducidad. Para Inmaculada Mellado, de La Liga de la Leche, "lo ideal sería que fuese el bebé quien decidiera cuándo dejar de mamar, pero hay tantas formas de destete como parejas madre-hijo/a". O tríos. Y en el que forman Desirèe, Yaiza y Alexia no hay duda de quién tendrá la última palabra.
Fuente: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2009/08/01/mujer/1249081691.html