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viernes, 2 de julio de 2010

Cómo saber que un profesional sanitario no apoya la Lactancia Materna

Por el Dr. Jack Newman
Todos los profesionales de la salud dicen que apoyan la lactancia materna. Pero muchos sólo la apoyan cuando ésta va bien, y algunos ni entonces. Tan pronto como la lactancia o algo en la vida de la nueva madre no es perfecto, demasiados médicos aconsejan el destete o los suplementos. A continuación, exponemos una lista de pistas que ayudarán a reconocer si un profesional de la salud da soporte a la lactancia o, al menos, la apoya lo suficiente, de manera que, si hay algún problema, hará un esfuerzo para ayudarte a continuar con la lactancia.

Cómo saber si un profesional de la salud no apoya la lactancia materna:
1. Proporciona muestras o folletos de leche artificial cuando estás embarazada o cuando has tenido el bebé. Estas muestras y folletos inducen a usar el producto, y su distribución se conoce como márqueting. No hay ninguna evidencia que una leche artificial sea mejor o peor que otra para un bebé normal. Los folletos o videos que acompañan las muestras son una manera sutil y no tan sutil de menospreciar la lactancia materna y glorificar la artificial. Si no lo crees, pregúntate porque las compañías de leche artificial utilizan tácticas tan agresivas para asegurarse de que el médico o el hospital distribuye sus folletos y muestras y no las de otras compañías. Además, ¿cómo es que el profesional de la salud no está promocionando la lactancia materna?
2. Explica que la lactancia materna y la artificial son esencialmente lo mismo. Muchos niños alimentados con biberón crecen sanos y seguros, y no todos los niños amamantados crecen sanos y seguros. Pero esto no quiere decir que los niños amamantados y los que toman biberón sean esencialmente los mismos. La leche artificial es una burda aproximación de lo que supimos hace varios años sobre la leche materna, que es asimismo una burda aproximación de lo que estamos descubriendo cada día y que nos sorprende constantemente. Estas diferencias suponen consecuencias de salud importantes. Algunos elementos de la leche materna no están en la leche artificial, a pesar de que sabemos de su importancia para el bebé durante varios años - por ejemplo, los anticuerpos y las células que protegen al bebé frente a infecciones, o la larga cadena de ácidos grasos poliinsaturados que propician un desarrollo óptimo de la visión y el cerebro. Y amamantar no es lo mismo que dar un biberón; es una relación completamente diferente. Si no has podido dar el pecho, es triste (a pesar de que muchas veces los problemas se podían haber evitado), pero no darle importancia es absolutamente erróneo. Un bebé no tiene que ser amamantado para crecer feliz, sano y seguro, pero es una ventaja.
3. Dice que la leche artificial x es la mejor. Normalmente quiere decir que está escuchando demasiado a un representante de una empresa de leche artificial en particular. Puede decir también que sus hijos toleraron esa marca en concreto mejor que otras marcas. Quiere decir que tiene prejuicios insostenibles.
4. Te dice que no es necesario ponerse al bebé inmediatamente tras el parto porque estarás muy cansada y a menudo el bebé no está interesado. No es necesario, pero ayuda mucho. Los bebés pueden amamantar mientras la madre está tumbada o durmiendo, a pesar de que muchas madres no quieren dormir en un momento así. Los bebés no siempre muestran interés en ser amamantados inmediatamente, pero esto no es un motivo para evitarles la oportunidad. Muchos bebés se colocan a la hora u dos horas siguientes tras el parto, y este es el tiempo que es más importante para empezar correctamente, pero no se puede hacer si se separan a los bebés de sus madres. Si te da la impresión de que pesar al bebé, inyectarle la vitamina K o ponerle las gotas en los ojos tienen prioridad antes de establecer la lactancia, puedes preguntarte sobre el compromiso de esta persona con la lactancia.
5. Te dice que no existe la confusión del pezón y que debes darle biberones pronto para que lo acepte. ¿Por qué tienes que darle un biberón pronto si no existe la confusión del pezón? Discutir sobre que no hay ninguna evidencia de la existencia de la confusión del pezón es poner las cartas sobre la mesa. La tetina artificial, que ningún mamífero ha usado nunca hasta la llegada del hombre, e incluso hasta finales del siglo XIX, tiene que demostrarse como no peligrosa. Pero se ha comprobado que no es así para la lactancia materna. El profesional de la salud que asume que la tetina artificial no es peligrosa, mira el mundo desde la perspectiva de la lactancia artificial, no la materna, donde reside la fisiología normal del sistema de alimentación del bebé. De hecho, el que no todos los bebés que usan tetinas tengan problemas de lactancia materna, no implica que el uso prematuro de ellas no pueda causar problemas a algunos bebés. Normalmente, es una combinación de factores, uno de ellos el uso de tetinas, el que genera los problemas.
6. Te dice que debes parar la lactancia porque tú o tu bebé estáis enfermos, o porque tienes que tomar algún medicamento o necesitas pasar una prueba médica. Existen raras ocasiones en que la lactancia materna no puede continuar, pero a menudo los profesionales de la salud sólo suponen que la madre no puede continuar, y a menudo se equivocan. El profesional de la salud que apoya a la lactancia materna, hará esfuerzos para evitar su interrupción (la información en los prospectos o los Vadevecum no son una buena referencia - todos los medicamentos están contraindicados según las compañías para evitarse problemas, en lugar de seguir los intereses de las madres y sus bebés). Cuando una madre debe tomar un medicamento, un profesional de la salud intentará usar un fármaco que no requiera que la madre detenga la lactancia (de hecho, muy pocos medicamentos lo requieren). Es extremadamente raro que haya sólo un fármaco que pueda usarse para un problema en particular. Si la primera opción del profesional de la salud es un medicamento incompatible con la lactancia, tienes derecho a preocuparte de que no le está dando la importancia que merece.
7. Se sorprende al saber que todavía amamantas a tu bebé de 6 meses. Muchos profesionales de la salud creen que los bebés deberían tomar leche artificial como mínimo hasta los nueve, o incluso hasta los doce meses, pero al mismo tiempo parecen creer que la leche materna es innecesaria e incluso dañina más allá de los seis meses. ¿Por qué es la imitación mejor que el original? ¿No te preocupa lo que implica este razonamiento? En muchas partes del mundo, amamantar hasta los 2 ó 3 años es común y normal.
8. Te dice que la leche materna no tiene valor tras 6 meses o más. Incluso si fuera verdad, amamantar todavía tiene valor. Amamantar es una interacción única entre dos personas que se aman incluso sin la leche. Pero no es cierto. La leche materna es todavía leche, con grasa, proteínas, calorías, vitaminas y el resto, y los anticuerpos y otros elementos que protegen al bebé de infecciones, algunos incluso en mayores cantidades que cuando el bebé era más pequeño.
9. Te dice que nunca debes permitir que el bebé se duerma al pecho. ¿Por qué no? Está bien si el bebé puede dormirse sin ser amamantado, pero una de las ventajas de la lactancia es la facilidad de ponerlo a dormir cuando está cansado. Mamás de todo el mundo desde los principios del reino mamífero lo han hecho. Uno de los grandes placeres de la maternidad es tener el bebé dormido en tus brazos, sintiendo el calor que emite mientras se duerme. Es uno de los placeres de la lactancia materna para ambos, la mamá y probablemente también el bebé, cuando se duerme al pecho.
10. Te dice que no deberías quedarte en el hospital para alimentar a tu bebé enfermo porque es importante que descanses en casa. Es importante que descanses, y el hospital que ayuda a la lactancia materna pondrá los medios para que lo hagas mientras esté ingresado para alimentar al bebé. Los bebés enfermos no necesitan la lactancia materna menos que los bebés sanos, sino mucho más.

Sobre el Autor

JACK NEWMAN graduado en la Universidad de Toronto en pediatría en 1970. Creó la primera clínica de lactancia en Canadá en 1984 en el Hospital para Niños Enfermos de Toronto. Ha sido un consultor de UNICEF para la Iniciativa de los Hospitales Amigos de los Niños en África, y ha publicado artículos sobre lactancia en revistas como Scientific American y otras revistas médicas. El Dr. Newman ha practicado la medicina en Canadá, Nueva Zelanda, y Sudáfrica. Si queréis contactar con el Dr. Newman, podéis enviarle un correo electrónico (en inglés) a newman@globalserve.net

martes, 9 de febrero de 2010

El negocio de la leche artificial.

No estoy en contra de la leche artificial, únicamente considero importante que todas las madres sean conscientes de los riesgos que tiene dar a sus hijos leche de fórmula y de como a veces los intereses económicos de ciertas empresas sin escrúpulos dificultan o esconden esta información a favor de sus beneficios económicos.
Según la OMS y la UNICEF, los bebés alimentados con leche artificial tienen mayor riesgo de padecer cáncer infantil, asma, infecciones de oídos y de las vías aéreas, alergias, diabetes e infecciones gastrointestinales. En comparación con los niños amamantados, estos niños obtienen menores puntuaciones en las pruebas de inteligencia y de vocabulario y, en la vida adulta, tienen más riesgo de sufrir cardiopatías y obesidad. Para las madres, no amamantar se traduce en un mayor riesgo de cáncer de mama, de ovario y otros tipos de cáncer.
El Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna tiene por objetivo eliminar toda presión comercial a favor de la leche artificial y proteger a mujeres embarazadas y madres contra la distribución de información sesgada. Prohíbe toda promoción de los sucedáneos de la leche materna, biberones y tetinas. Busca asegurar que las madres reciban información adecuada por parte del personal de salud.
En resumen, el Código redacta que la industria de alimentos infantiles no debe:
* Dar suministros gratuitos de leches a los hospitales;
* Promover sus productos al público o al personal de la salud;
* Utilizar imágenes de bebés en sus leches, biberones o tetinas;
* Dar regalos a las madres o trabajadores de la salud;
* Dar muestras gratuitas de sus productos a la familia;
* Promover alimentos infantiles o bebidas para bebés menores de 6 meses    de edad;
*Las etiquetas deben estar en un lenguaje comprensible para la madre y   deben incluir advertencias sobre las consecuencias de su utilización para la salud.
Este código internacional sigue sin respetarse, y las empresas productoras de leche artificial lo incumplen sistemáticamente, tanto en países del norte como del sur, tanto en países ricos como en países pobres.
Es tan voraz el marqueting utilizado por estas empresas que hasta organismos como la Asociación Española de Pediatría dejan financiar sus premios por ellas.
Que las donaciones de leche para biberón son sumamente peligrosas está claro, pero en tiempo de catástrofes, muchas empresas intentan abrirse mercado a través de algunas ONGs que no reparan en el error, provocando que después de la "ayuda", aparezcan situaciones más graves de las que había antes de la actuación.
 Trás el tsunami que azotó el índico en 2004, aumentó la mortalidad infantil en la zona. Las ONGs reapartieron la leche para biberón de forma indiscriminada, lo que hizo que muchas madres que daban el pecho a sus hijos antes del tsunami, después no tuvieran alimento que ofrecerles. Si no hay succión no hay producción de leche, si un niño deja de estimular el pecho de su madre la leche desaparecerá.

Otro ejemplo es Nutricia Medical y Numil Nutrición, que comprende las marcas Milupa y Almirón, quienes colaboran desde hace más de tres años con Aldeas Infantiles SOS de España, a través de su Programa Supporting Lives. Actualmente tienen en marcha una campaña, en la que se puede "ayudar" a las víctimas de Haití por medio de donaciones a Aldeas Infantiles. Por ejemplo con 2.50 euros, te aseguran que donarán leche para todo un mes para 50 niños; con una donación de 3.100 euros, 80 cajas de alimentación infantil. Echándole un vistazo a la página de Almirón podemos hacernos una idea de la leche a la que se refieren.
A veces, incluso grupos bienintencionados, son cómplices sin querer de este negocio. Leche para Haití, es un grupo de profesionales Chilenos que desde 2008 intenta luchar contra la desnutrición infantil a través de donaciones de leche, algunas de la cuales son trasladadas incluso por la Fuerza Aérea del país. Ellos mismos explican los graves problemas con los que se encuentran cuando estas donaciones no llegan.
Estas iniciativas son armas de doble filo. Es prioritario que las madres continúen amamantando a sus hijos pase lo que pase, incluso si son madres desnutridas (de eso saben mucho algunas mujeres africanas), de esta manera sólo será necesario alimentar a la madre.
En la Comunidad Europea el código se ha transformado en leyes de diferente cobertura y cumplimiento.
En los vídeos que os presento a continuación se describen y denuncian las prácticas habituales de algunas empresas de leche artificial para intentar atrapar en sus garras a millones de familias cada año.




 
Fuentes: Iniciativa para la humanización de la asistencia al parto y al nacimiento (IHAN )
Criatures.cat
OMS