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domingo, 21 de noviembre de 2010

A veces, invertimos más en un coche que en un hijo. Artículo de Eduard Punset.

Hoy quiero compartir con vosotros un artículo de Punset, donde se explica como lo que ocurre mientras el niño está en el vientre de la madre repercute en su vida futura. Y como influye el abandono emocional de los niños en sus primeros años, en su salud física y mental en la edad adulta.

Cómo dijo el obstreta Michael Odent: “El gran descubrimiento de la segunda mitad del siglo XX, fue que los niños necesitaban a su madre”
A veces, invertimos más en un coche que en un hijo


Eduard Punset 21 Noviembre 2010
"Lo tengo claro. Hace muy poco tiempo nadie se ocupaba seriamente del impacto que tendrían en el feto del vientre de la madre los niveles de estrés de esta última o, con menor razón, del padre. Está claro que el dilema consistía luego en enviarlo o no a la guardería como única alternativa para que ella no tuviera que abandonar el trabajo; muy pocos tenían la conciencia o el conocimiento para preocuparse del tratamiento educativo que recibía allí el recién nacido. Nadie sabía nada de los efectos que sobre la adolescencia de una niña tenía la ausencia del padre tras una separación.
Si mis lectores me insisten en que les diga cuál es el descubrimiento social más trascendental de estos dos últimos siglos, no tendré más remedio que responder: el impacto insospechado en su vida de adulto de lo acontecido al bebé desde el vientre de la madre.
Vayamos por partes. Cuando la madre está angustiada o estresada, ¿repercute en la salud del niño? Parece difícil negarlo. Un padre puede tener, biológicamente, muchísimos hijos, mientras que una madre apenas unos pocos. El resultado de esta diferencia comporta que el valor otorgado inconscientemente por uno y otro es distinto. Para la madre se trata de uno de los poquísimos activos biológicos con los que podrá contar en toda su vida. No es extraño que el grado de preocupación por el impacto en la vida del feto, o más tarde del bebé, de su propio estrés o angustia sea mucho mayor en el caso de ella que del padre.
Los niveles de estrés de una futura madre pueden repercutir en el estado emocional del feto.¿Alguien puede sugerirme por qué intentamos esconder los resultados negativos de la mayoría de las encuestas y los análisis efectuados sobre el aprendizaje en las guarderías infantiles?
 Los resultados tienden a demostrar que se produce un aumento de la agresividad y violencia en edades posteriores cuando el régimen de las guarderías empezó antes de los cinco años, prolongándose durante muchos años durante 30 o 40 horas por semana. Como me dijo en una ocasión un gran neurólogo británico especializado en la educación infantil: “A veces estamos más dispuestos a pagar por un buen parking que por guardar a nuestros hijos”.
En lo anterior subyace una de las grandes contradicciones de nuestra sociedad. Tenemos el gran mérito –comparados con el mundo islámico– de haber sabido asimilar a la mujer en los procesos de producción y de ahí que otras civilizaciones basadas en religiones excluyentes no podrán competir jamás con nosotros. Ahora bien, está por realizar el sacrificio o la aplicación del conocimiento necesario para que esa incorporación de la mujer al trabajo se pueda hacer en las mejores condiciones, velando por la calidad de los contenidos físicos y académicos de las guarderías necesarias.
Por último, ahora también sabemos de la comunicación intergeneracional de los niños. Resulta que, en promedio, una niña abocada a crecer sin la presencia del padre a raíz de una separación del matrimonio accede antes de la edad promedio a la pubertad; y no solo eso, suele tener mayores dificultades de integración que el promedio de las niñas de su edad. La adolescente no para de hacerse a sí misma preguntas sobre su propia situación, acumula información codificada sobre el grado de confianza que puede depositar en los adultos y, muy particularmente, en los hombres. De esas preguntas surge una actitud decidida sobre el entorno familiar.
Tenemos que cuidar muchísimo más de lo que hemos querido o sabido hacer el aprendizaje emocional de los niños y no solo, como ha ocurrido hasta ahora, el aprendizaje cognitivo o académico. Hasta los siete años, los niños son el mejor ejemplo de un departamento de I+D con gastos pagados, que no podemos abandonar a su suerte si queremos sobrevivir"

jueves, 8 de julio de 2010

Un bebé prefiere el contacto con la madre a la comida

La voz de Galicia.es

Adolfo Gómez Papí promueve otro modo de crianza, la lactancia materna, o que bebé y padres duerman juntos


La asociación Mámoa y la federación de grupos gallegos de lactancia materna organizaron la presencia de este experto.

Defiende el parto natural y que se prolongue la lactancia el tiempo que sea posible: «conozco casos de bebés de 11 y 12 meses alimentados solo con pecho y están perfectamente», afirmó. «Mamar tiene el mismo origen etimológico que feliz y felicidad», hace mucho, pues, que se sabe que es bueno.

«Un bebé prefiere el contacto con la madre a la comida», señala, en eso hay parecido con otros mamíferos. Propone que el recién nacido duerma con sus padres para sentirlos, y que se evite su lloro: «No tienen por qué llorar, sino sentir el contacto piel con piel con su madre y notar su cariño, su calor y su calostro».

La primera hora que pasan juntos madre y criatura «es muy importante para que se establezca el vínculo afectivo y la relación de apego entre ellos», agrega.
Contacto y seguridad
Adolfo Gómez ha comprobado que «cuanto más contacto tiene la madre con el hijo más pendiente está de él». Las pequeñas criaturas «solo se sienten seguras cuando notan el contacto; no tienen noción del paso del tiempo, viven solo el presente: Si la madre le deja, aunque sea poco tiempo, no puede sentir que volverá enseguida, el mundo se le vuelve imposible; no aprenden a esperar por el padre o la madre cuando se ausentan y les dejan solos, en ese caso aprenden que no pueden contar con ellos», enfatizó.
En las primeras 24-36 horas de vida un bebé «es capaz de hacer más cosas de las que pensamos, tienen sensaciones y emociones, son más sensibles que conscientes, no tienen pensamientos racionales. Pero un bebé no puede existir solo sino que es esencialmente parte de una relación».
Adolfo Gómez admite que sus ideas tienen oposición entre colegas; y que hay presión de casas comerciales para favorecer unas prácticas familiares diferentes, la separación de padres y bebés «pero desde el momento de nacer debe haber siempre contacto, incluso si el parto es cesárea», reiteró.
Así habló en el Museo do Pobo Galego para un grupo de madres, muchas con bebés, y algunas embarazadas que se preparan para el parto; y por la tarde le organizaron un curso de lactancia materna con prematuros.

miércoles, 5 de mayo de 2010

La lactancia y el vínculo madre-bebé

Este artículo publicado en el número 1 de la Revista Criar, editada por la Asociación Criar con el Corazón, y escrito por la psicóloga Yolanda González, explica la importancia de la construcción del vínculo madre-bebé y como este influirá en la salud  psicoafectiva y física del niño.

"El amor, el contacto emocional, la empatía, son conceptos fundamentales para dar sentido a la primera relación y más privilegiada de un ser humano: la relación madre-bebé.
Socialmente, se parte del "supuesto" de ofrecer la suficiente cantidad/calidad de amor de padres-madres a hijos. Sin embargo, no siempre lo que creemos dar es lo que logramos transmitir y sobre todo, no siempre coincide con las necesidades de los receptores: los más pequeños. A veces, estamos demasiado ocupados en otras exigencias cotidianas y nos alejamos de "contactar emocionalmente" con las demandas afectivas de nuestros hijos. Sin embargo, su necesidad insaciable de amor requiere de una continuidad estable para la constitución del vínculo afectivo, continuum que debe estar presente como expresión firme y como hilo conductor durante todas las etapas del desarrollo psicoafectivo infantil. Todos los períodos de este proceso de crecimiento son importantes: el embarazo y el parto son la base, pero no menos esenciales lo son los primeros siete años de vida para la consolidación de una mínima base de salud bio-psico-social.
Partiendo de esta premisa de continuidad, vamos a centrarnos en el CÓMO de la Lactancia, en este caso natural (siendo extensible a la artificial).

El AMAMANTAMIENTO (Oralidad), representa además de un factor nutritivo saludable a nivel global, la posibilidad de continuar con el "Contacto" que le da seguridad cuando accede al mundo exterior. Es la posibilidad de ir creando un vínculo afectivo seguro, en base a la "interacción" que activamente mantiene con su madre. Stern y otros autores, hablan del diálogo que inician los bebés y secundan las madres de forma armónica o disarmónica. Pero sobre todo, representa la potencialidad de ir experimentando "experiencias de PLACER":
Si el parto es una experiencia sexual, la lactancia es la expresión primera de la sexualidad en la experiencia de un ser humano. Sin entrar a citar autores, ni profundizar en esta fase del desarrollo, "la oralidad" que se inicia con el contacto de la boca del bebé en el pecho materno le permite satisfacer no sólo una función nutritiva sino también y, sobre todo durante los tres primeros años, una gratificación de su necesidad de placer. Si esta experiencia oral con la doble función señalada tiene un hilo conductor estable de permanencia en torno al placer, paralelamente el bebé podrá ir integrando una percepción del mundo externo cada vez más positiva y menos amenazante. Porque, realmente, la oralidad es también una forma de exploración del mundo exterior que de forma natural comienza con el propio pecho materno, se extiende más tarde al rostro de la madre y luego al entorno. Y así progresivamente se irá estructurando su psiquismo, en base a progresivas experiencias que pueden ser placenteras o displacenteras, en función de la relación vincular que establezcan el bebé y su mamá. Muchas manifestaciones psicopatólogicas en edades posteriores (relacionadas con síntomas diversos) podrían evitarse si hubiera un buen abordaje durante este período de la lactancia natural.
Continuando con el establecimiento del vínculo, también LA PIEL es un continente que necesita ser recorrido a través de caricias, masajes y del contacto epidérmico directo del cuerpo materno y del pequeño. Es importante porque permite al bebé ir reconociendo sus límites/fronteras corporales respecto al exterior. Sin embargo, la realidad es que tocamos poco a nuestros bebés: numerosas publicaciones como por ejemplo ésta, afirman que: "los españoles miman poco a los bebés" (D.V.) por temor a malcriarlos. Y paradójicamente, como sabéis, recientes investigaciones (Baylor College of Medicine) han descubierto que los niños que reciben pocas caricias y tienen pocos estímulos "desarrollan cerebros entre el 20% y el 30 % más pequeños que lo normal para su edad". También se ha corroborado que la falta de interacción activa madre-bebé (o sustituto) es nefasta en los primeros años de vida: madres depresivas tienen bebés con un nivel más bajo de pautas de actividad cerebral; es lo que se denomina "cerebros tristes".
Dentro de esta progresiva estructuración biológica y psicológica, LA MIRADA es otra función vital para el desarrollo de la salud no suficientemente valorada. Durante la lactancia, los bebés necesitan mirar, enfocar, disfrutar de los ojos maternos para ir progresivamente saliendo de la indiferenciación (yo-no yo) que los caracteriza. Durante el amamantamiento, no hay mayor atracción para el bebé que los ojos maternos. Quedan embrujados y también nos embrujan con su genuina mirada. La mirada es presencia, contacto emocional, reconocimiento de la existencia del otro...
De esta forma:
-La oralidad
-El contacto ocular
-El contacto epidérmico
-Y la presencia afectivo-emocional-energética, van progresivamente consolidando una relación estrecha entre madre-hijo, que se expresa a través de la manifestación del Vínculo.

Hay numerosos estudios en el reino animal (monos Rhesus) y la especie humana ("hospitalismo"), que demuestran que cubrir las necesidades físicas primarias (alimento, sueño, higiene...), si no van acompañadas de contacto físico, seguridad emocional y amor, genera serios trastornos en el comportamiento, como son, entre otros: actitudes de retraimiento, aislamiento, depresiones, y un largo etc., además de un profundo sufrimiento emocional. Someramente, podemos afirmar que el vínculo tiene una base biológica que cumplió un mecanismo de protección primaria: la garantía de supervivencia de la especie.
En nuestra especie, es un largo proceso que se caracteriza por una relación asimétrica: el adulto "debe" adaptarse al ritmo biológico del bebé para favorecer el vínculo seguro, y no a la inversa como algunos manuales pediátricos todavía a veces aconsejan.
La característica más sobresaliente del vínculo, es la tendencia natural a lograr y mantener un cierto grado de proximidad corporal con respecto a la figura de apego, que permite contacto físico y sensorial ocular privilegiado, es decir vigilancia con la mirada por parte del bebé-niño de los movimientos de la figura vincular.
Otra característica es su jerarquía: esto significa que existe una preferencia por una figura de referencia que luego se amplía progresivamente. Generalmente esta figura recae en la madre biológica, si es la que otorga los cuidados y la atención emocional adecuada.
¿Qué posibilita y cuál es la función de esta base segura a nivel evolutivo que proporciona el vínculo? Basicamente la posibilidad de exploración del mundo exterior. Sólo exploramos si estamos seguros. Aunque la teoría del attachment afirma que comienza a observarse en nuestra especie a los 12 meses de vida con el inicio de la locomoción, se observa mucho antes en la relación madre-bebé.
¿Cómo intenta mantener el vínculo el bebé que interactúa activamente con su figura vinculante?
A través de dos manifestaciones emocionales:
1.La sonrisa: buscando activamente la interacción con el adulto
2. El llanto: cuando desaparece el otro de su campo visual.

El LLANTO es su gran y única expresión no verbal para transmitir sus necesidades internas y afectivas.
Cuando un bebé ve amenazada la estabilidad del vínculo, aunque sea en separaciones breves maternas, se establecen tres etapas de respuesta ante la separación (descrita por varios autores), que manifiestan la vivencia de desolación temporal que vive el pequeño:
VIVA PROTESTA: a través del llanto.
DESESPERACIÓN: si continúa la ausencia no deseada
RETRAIMIENTO: son los bebés buenecitos, pasivos que ya no protestan.
La respuesta altamente adaptativa es la primera: busca el reencuentro con su vínculo afectivo, para recobrar la seguridad y poder volver a explorar el mundo.
Sin embargo, el llanto del bebé no es interpretado según su código no verbal. Es algo que personalmente me llama mucho la atención y no deja de despertarme sorpresa y malestar pese a haberlo observado demasiadas veces en la vida cotidiana. Afortunadamente, en la consulta los padres-madres están en disposición de una mayor apertura para leer el mensaje emocional del llanto de sus bebés.
¿Qué expresa? ¿Por qué nos cuesta tanto entenderlo y a veces atenderlo?.
El llanto no es otra cosa que una llamada de NECESIDAD. Y digo necesidad porque decir llamada de atención, suele malinterpretarse con peligro de malcriarlo. Es una llamada de necesidad para mantener íntegra su confianza en sí mismo y en la vida.
Una revista prestigiosa americana, publicaba textualmente "si un bebé de 2 o 4 meses llora por la noche, no necesita comer. Hay que dejarle llorar de 5 a 10 minutos, pues tiene que acostumbrarse a dormir. Para ello, no hay que cogerlo en brazos. Hay que ayudarle a que "entienda" que debe estar en la cuna y no en brazos de sus padres." En la misma línea va el libro "Duérmete niño" tan vendido y cada vez más aceptado socialmente. Esto entronca con lo que planteaba al inicio de mi exposición: los bebésy niños son vividos en demasiadas ocasiones como un "estorbo" para nuestra vida cotidiana tan ocupada, y máxime cuando no se respeta la necesidad de la madre de "NO" conciliar trabajo y maternidad como ideológicamente y socialmente se pretende. Es decir, puesto que no somos máquinas, si debemos trabajar por falta de una política laboral adecuada que fomente y reconozca la función maternal durante los primeros años de crianza, es casi seguro que libros como el citado sean un best-seller por propia supervivencia (trabajar y no dormir son incompatibles por sentido común).
A través de recomendaciones como la de dejar llorar para que aprendan a dormir, se aborta "la fase de protesta" tan esencial, para el logro del reencuentro necesario por parte del bebé.
Afortunadamente, la sensibilidad de muchos padres y madres, lleva a desoír semejante consejo cultural que carece de fundamento para la seguridad afectiva del bebé.
La O.M.S. retoma el sentido común, o la capacidad de contacto con las necesidades de los bebés, diciendo textualmente:
"cuando un bebé llora entre un amamantamiento y el otro, el motivo no acostumbra a ser el hambre. Por el contrario, es una llamada de atención, para recibir mejores cuidados y más mimos" (¡!). Y continúa, en definitiva "pide que le tengan en brazos más amenudo".
Sin embargo, la presión social y cultural contra el ejercicio del cuidado natural, es enorme en la actualidad. De ahí la importancia capital de los grupos de "apoyo a la crianza" y de las "escuelas de padres." En mi experiencia profesional, es el lugar donde los padres se sienten apoyados, reconfortados y reforzados en su función paternal-maternal. Es una auténtica experiencia de prevención y de promoción de la salud infantil. Y, personalmente, la más gratificante.
¡Cuántas consultas posteriores podrían evitarse si durante los primeros años de vida prestáramos la atención adecuada al desarrollo psicoafectivo infantil!
Finalizo señalando que no debemos olvidar que el bebé-niño, es un ser vulnerable y dependiente de su entorno afectivo. Y que esta característica, NO es ninguna deficiencia, sino un requisito indispensable para poder garantizar la recepción de nuestra atención afectiva, la estructuración de su carácter, y la formación de un vínculo seguro y satisfactorio, garantía para la constitución de posteriores vínculos adultos.
En definitiva, la lactancia materna prolongada y a demanda (más allá del año y preferiblemente hasta los tres aproximadamente), cuando se realiza respetando el ritmo y las necesidades afectivas del bebé, es una de las capacidades emocionales y biológicas que debemos preservar en beneficio del desarrollo saludable del bebé-niño, en el plano corporal, emocional y social.
Es un reto para la sociedad en su conjunto (instituciones, profesionales y usuarios: requiere un cambio de actitud) mirar la primera infancia desde el enfoque de la salud. Esta nueva mirada, exige como condición un abordaje integral comunitario, desde el embarazo, a través del parto y por supuesto durante todo el proceso de crianza.
Reivindiquemos que la lactancia materna y el vínculo amoroso sean la guía para la recuperación del simple y valioso sentido común o capacidad de contacto durante la crianza.
Luchemos por recuperar el derecho de todo bebé-niño a ser respetado en sus necesidades de amor y de ritmo madurativo.
Confiemos en que los pequeños saben mejor que nadie su camino. Sólo desean ser acompañados, protegidos y respetados... y adquirirán la confianza suficiente para sumergirse en la vida."

domingo, 11 de abril de 2010

¿Tanto cuesta un niño?

Hace días leí en un portal de internet que el primer año de vida de una criatura le cuesta a los padres 6000 euros.
Para los niños lo más valioso no es necesariamente lo más caro, porque el contacto físico, la presencia, la mirada, la lactancia y el amor de los padres, que yo sepa, no cuesta dinero.

No es la primera vez que leo este tipo de comentarios y creo que este discurso se está normalizando, por la necesidad imperiosa de limpiarnos la conciencia, ante la falta de tiempo y dedicación a nuestros hijos.
Es por eso que decidí dejar en este portal, el comentario que a continuación os adjunto, para argumentar lo contrario.

Els paisos on més es gasta en productes per a nens ( i estem en un d'ells) són paisos on menys elaborat està el vincle pares-fills. Es pretén suplir la manca de pares amb productes per al nen. Almenys, així, ens netegem la consciència de no poder estar més temps amb ells.
Un nounat el que necessita per sobre de tot és, a la seva mare o altra persona que exerceixi aquest paper.
Referent a la roba premamà. Durant l'embaràs la mare pot trobar moltes peces de roba convencional que s'adaptin al seu cos d'embarassada, sent aquesta molt menys barata que la roba de premamà.
La sanitat pública a Catalunya és de primerísima qualitat, a més les taxas menors de cesàries es donen a la Seguretat Social. La Oms recomana que no hagi més d'un 10% de cesàries. A Espanya la mitjana és de més del 30% i a les clíniques privades supera el 40%. Cal recordar que la primera causa de mort en el part és la cesària.
Tampoc es necessari comprar bressol si es practica el collit (dormir amb els pares), tal com recomana l´UNICEF per a promoure la lactància materna. I donant el pit de la mare (totes la dones poden donar el pit a les seves criatures i si hi ha cap problema, en els grups de suport a la lactància, les assessores la poden ajudar) t'estalvies moltíssim centenars d'euros. A més per a què cal comprar llet de segona qualitat si la mare té la millor?
Quant a la despesa de bolquers d´un sol ús cal dir que a més de contaminants ( una bolquer d'un sol ús triga 500 anys en descompondre's) ,els bolquers de roba són més barats, n'hi ha prou amb comprar 15 o 20 , més saludables per a la pell del nadò, molt pràctics ja que es renten fàcilment a la rentadora i molt més bonics i divertits que els d'un sol ús.
Els productes per a la higiene del nadó no estan recomanats perquè danyen la delicada pell dels petits i això és el que moltes vegades provoca irritacions, alérgies i pells atópiques. És a dir si no fas servir ni xampú, ni gel, ni colònia, ni cap altre producte per a la pell del nadó, segurament tampoc hauràs de posar-li cremes ni locions per a portegir la pell del nen. Els dermatólegs recomanen rentar als nens (i els adults) només amb aigua.
Moltes famílies opten per no comprar carret i porten els seus fills en un portanadò ergonòmic. Ni ha de molts tipus: Motxilles, bandoleres, fulars… A més de ser molt més barat i de ser molt més fisiològic està demostrat que els nens que estan en contacte amb la seva mare ( o amb altra persona si la mare no pot) ploren menys, són més tranquills, tenen menys problemes amb la lactància i no pateixen els temibles ”cólics del lactant”, concepte que està relacionat no amb un problema gàstric si no amb una inadaptació del nounat al mitjà extrauteri.
Si planeges bé els regals que rebràs, pots aconseguir que et regalin roba per a satisfer les necessitats del petit durant bastant temps. A més aquests regals poden ser en forma d'aportació econòmica per a comprar la cadireta del cotxe, l'única cosa veritablement necessària (si tens cotxe)
Finalment si les despeses de l´escola bressol són tan grans com  diu l´article, potser es pot pensar en la possibilitat que el pare o la mare agafin una excedència o una reducció de jornada, en comptes de treballar per a pagar l'escoleta. O trobar altres alternatives com la criança compartida.
Si el nen pogués escollir, segur que diria que prefereix estar amb els seus pares abans d´anar a l´escola.

domingo, 24 de enero de 2010

DOS AÑOS DE MATERNIDAD/PATERNIDAD GARANTIZADOS POR LOS PODERES PÚBLICOS

Un grupo de profesionales expertos en infancia, han redactado un manifiesto en el que solicitan aumentar hasta dos años el tiempo de cuidado por maternidad/paternidad garantizados por los poderes públicos, para todos los padres que quieran dedicarse personalmente al cuidado de sus hijos.

En este manifiesto se explica la importancia de la no-institucionalización de los niños durante los primeros años de vida y de los efectos nocivos  que esto puede conllevar.
Personalmente, me gustaría añadir siguiendo la temática de este blog, que es evidente que la reincorporación prematura a la vida laboral es uno de los grandes problemas, en la práctica, para el mantenimiento de la lactancia materna, siguiendo las recomendaciones de la OMS y la UNICEF. Estos conceptos están más ampliados en los derechos de las madres trabajadoras de la liga de la leche

MANIFIESTO

Desde hace más de un siglo se conoce la gran importancia que supone para toda la vida del niño y del futuro adulto disponer a su lado, desde el nacimiento y durante los primeros años de la vida, de una o dos figuras de vinculación suficientemente próximas y suficientemente estables en el tiempo. Con los conocimientos científicos actuales resulta evidente que, antes de los tres-cuatro años, es mejor evitar la institucionalización de los bebés y de los niños, si no existen graves motivos para ello. Estas afirmaciones están basadas en:
a) Las investigaciones de los últimos 50 años sobre la vinculación del niño pequeño a sus cuidadores, como base de su salud mental y de su autonomía posteriores. La figura de apego provee, en los primeros años, la seguridad básica esencial para poder explorar el mundo y en esta seguridad básica se sustenta la capacidad de relacionarse con los demás de modo sano y de aprender.
b) Las investigaciones de las últimas décadas sobre la relación entre el vínculo con el cuidador y el desarrollo de las estructuras neurológicas del cerebro que nos muestran, por ejemplo, que el desarrollo del cerebro depende de la calidad de la crianza.
c) Los efectos negativos probados de la institucionalización parcial o total sobre la evolución infantil.
Hoy sabemos que el niño necesita ser cuidado por personas suficientemente constantes en el tiempo, que establezcan con él un vínculo emocional intenso. Esto es lo que le permite desarrollar una vinculación segura y estas condiciones las reúnen, especialmente, los padres. Sólo mediante la continuidad y la constancia en el tiempo, niño y adulto pueden llegar a conocerse, demandar y recibir respuestas adecuadas, realistas y coherentes y, por tanto, estructurantes.
Hoy en día, con la legítima integración de la mujer a la formación y al trabajo remunerado, cada vez más globalizada, existe la indudable necesidad de conciliar el cuidado de los hijos con el trabajo de los padres. Eso significa atender al derecho de los hijos a unos cuidados adecuados para alcanzar un desarrollo personal y mental saludable, así como atender a los derechos de los padres a su propio desarrollo personal y profesional lo cual, entre otras cosas, debe suponer unos ingresos familiares al menos suficientes para el crecimiento y la integración social de niños y familias.
Sabemos que la procreación, además de ser un deseo de los padres, es también una necesidad social. John Bowlby, un experto en estos temas, decía que "la energía que el hombre y la mujer dedican a la producción de bienes materiales aparece cuantificada en todos nuestros índices económicos. Pero la energía que el hombre y la mujer dedican a la producción, en sus propios hogares, de niños felices, sanos y seguros de sí mismos, no cuenta para nada en ninguna estadística. Hemos creado un mundo trastornado".
Las políticas educativas que pretenden arreglar el fracaso escolar con más horas de institución a cualquier edad, transmiten o incluso inculcan a los padres la creencia errónea de que hay que "socializar" a los bebés a los pocos meses; que asistir muchas horas a la escuela es mejor que los cuidados que ellos mismos pueden brindar, y que los padres deben trabajar más y esforzarse laboralmente aún más para poder pagar muchas actividades extraescolares en aras de supuestas mejorías en la formación de sus hijos.
Se invierten fondos y recursos en más plazas de guarderías (escuelas infantiles) y, después, en más plazas de aulas de refuerzo para niños con fracaso escolar; en más equipos de salud mental infanto-juvenil; en más hospitales de día; en más psicofármacos para la infancia; en más servicios hospitalarios para niños y adultos con problemas, etc. Sin embargo, se está ayudando poco a los padres, a nivel económico y laboral, a que mantengan un tiempo para estar con sus hijos, para realizar actividades con ellos, fomentando así una adecuada evolución personal y social. Es decir, su salud mental. Éstas son las verdaderas medidas preventivas. Y por eso resultan mucho más rentables económica, social, emocionalmente y en otros muchos sentidos.
Son sólo algunas de las principales razones por las cuales la sociedad debe contribuir a la crianza de sus jóvenes continuadores. Para ello, resulta fundamental que se comprometa con una verdadera conciliación de la vida laboral y familiar, ayudando a los padres que decidan cuidar personalmente a sus hijos a que tengan el tiempo para ello. En ese sentido, algunos países escandinavos, cuyos niños, por cierto, quedaron en los primeros puestos del último informe PISA (2006) sobre resultados educativos, van muy por delante de nosotros. Consideramos que las políticas educativas y de crianza deben tener en cuenta los conocimientos emanados de las importantes investigaciones llevadas a cabo en las últimas décadas, como se ha hecho en esos países.
Los padres y los bebés de nuestras sociedades se merecen la posibilidad de que, si las madres y padres quieren, puedan ser ellos los principales cuidadores de sus hijos, al menos durante los dos primeros años. Sobre todo, teniendo en cuenta que, con los niveles actuales de natalidad, eso sólo ocurrirá una o dos veces en la vida.
CONSCIENTES de esas necesidades de los niños, de las madres y de los padres de nuestra cultura,
PROFESIONALES de la psicología, la psiquiatría, la enfermería, el trabajo social, la sanidad en general y otras disciplinas conexas, interesados en la salud mental de la población, hemos puesto en marcha una campaña de sensibilización y apoyo CON EL FIN DE SOLICITAR a las instancias legislativas y ejecutivas de nuestro Estado:
Prolongar hasta los dos años el tiempo de cuidado compartido por maternidad/paternidad con protección pública para todos aquellos padres que deseen ocuparse personalmente de sus hijos. Sobre todo, porque se trata de un sistema de cuidados más personalizado y, desde el punto de vista social, más económico y eficiente.
Son necesidades que hoy nos parecen urgentes en los países industrializados, tanto para un aumento de la felicidad de padres e hijos, como para preservar y aumentar la salud mental de las poblaciones. De ahí la reivindicación fundamental que deseamos difundir con esta campaña

DOS AÑOS DE MATERNIDAD/PATERNIDAD GARANTIZADOS POR LOS PODERES PÚBLICOS.

“LA SALUD DE LOS NIÑOS HA DE SER LO PRIMERO”, como muy bien afirma la Oficina Europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
ANEXO:
GUARDERIAS Y ESCUELAS INFANTILES PARA TODOS LOS QUE LAS NECESITEN.
Conscientes de que, de todos modos, hay momentos o situaciones en las cuales los padres pueden necesitar llevar a sus hijos a escuelas infantiles, consideramos que estas instituciones requieren de unas condiciones mínimas necesarias para desarrollar adecuadamente sus servicios, por lo que consideramos imprescindible, en estos casos:
-que las guarderías y escuelas infantiles, para los padres que las necesiten, cuenten con personal y recursos suficientes y bien formados, en especial en los tres primeros años de la vida del niño; también, con espacios y educadores particularmente constantes y estables, para que puedan respetarse y atender las necesidades de los niños.
-que haya una proporción adecuada de personal especializado por cada bebé. En ese sentido, las tasas normalmente aceptadas son de una persona por cada 3 ó 4 bebés; para los niños de más de 2 años, una persona para cada 5 ó 6 niños.
-que los recursos sean accesibles para todos y gratuitos en el caso de familias más desfavorecidas.
-que estén orientadas a fomentar la presencia de los padres y madres en la vida de los niños, con horarios adaptados a las necesidades de las familias.
Grupo Promotor
Demetrio Casado, Doctor en Farmacia, Director del Seminario de Intervención y Políticas Sociales (SIPOSO), Madrid.
Ana Pavón, Psicóloga de La Unidad de Salud Mental de Benidorm (Alicante).
Purificación Sierra, Profesora Titular de Psicología Evolutiva de la UNED.
Jorge L Tizón, Psiquiatra, Psicólogo y Neurólogo. Director del Equipo de Prevención en Salud Mental- EAPPP del Institut Català de la Salut en Barcelona y profesor de la Universidad Ramon Llull. Miembro Titular de la Asociación Psicoanalítica Internacional.
Eulàlia Torras, Doctora en Medicina y Cirugía. Psiquiatra y psicoanalista de niños y adolescentes. Presidenta de la Fundació Eulàlia Torras de Beà Institut de Psiquiatria-Psicologia del Nen i de l'Adolescent. Miembro Titular de la Asociación Psicoanalítica Internacional.
Mercedes Valcarce, Doctora en Psicología y Licenciada en Pedagogía. Ex-profesora Titular de Psicología Evolutiva en la Universidad Complutense. Miembro Titular de la Asociación Psicoanalítica Internacional.
A 15 de Septiembre de 2009.
 
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