Mostrando entradas con la etiqueta El biberón y cargarse la lactancia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El biberón y cargarse la lactancia. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de enero de 2011

Riesgos de la lactancia artificial. Por la Asociación Española de Pediatría

A día de hoy, muchas personas incluidos los profesionales sanitarios siguen recomendando los biberones de leche artificial a los lactantes sin explicar a las madres y padres el riesgo de estos. Otras veces se recomienda la  introducción de la alimentación complementaria antes de los 6 meses y se hace creer a la familia que esto es lo que un bebé necesita. La información de los efectos secundarios de la leche artificial se debería ofrecer igual que se explican los efectos adversos de una medicación y la recomendación de la introducción de la alimentación complementaria a partir de los 4 meses, de forma rutinaria, se debería considerar una mala praxis médica.
Menos de un 1% de las mujeres presentan una incapacidad real para dar el pecho a sus hijos, la mayoría de las veces con el apoyo y la información necesaria los problemas que aparecen los primeros meses se pueden solventar. Otras veces las mujeres libremente, deciden no amamantar o introducir la alimentación complementaria antes de los 6 meses. En cualquiera de los casos es imprescindible conocer la información veraz y actualizada que demuestra cada día la evidencia científica, antes de tomar una decisión.

En este documento de la Asociación Española de Pediatría se explican los riesgos de la alimentación con leche de vaca (leche artificial).
"El amamantamiento es la forma natural de alimentación de los lactantes y niños pequeños. La lactancia exclusiva durante los primeros 6 meses de vida y complementada con otros alimentos sanos, seguros y apropiados, a partir de entonces y hasta al menos el tercer año de la vida, asegura el óptimo crecimiento, desarrollo y salud. Después, el amamantamiento junto a la adecuada alimentación complementaria puede seguir contribuyendo al crecimiento, desarrollo y salud del lactante y del niño pequeño. El Plan de Acción Europeo para la protección, promoción y apoyo a la lactancia materna en Europa reconoce el amamantamiento como una prioridad de Salud Pública y junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la alimentación al pecho de forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida y junto con otros alimentos hasta los dos años de vida o más, según madre e hijo mutuamente deseen.

La alimentación complementaria debe iniciarse alrededor de los 6 meses de vida para COMPLEMENTAR la leche materna. No existen datos para recomendar la introducción de alimentos complementarios antes de los seis meses de edad y sin embargo sí hay evidencias de que la introducción temprana de otros alimentos puede tener importantes consecuencias para la salud del lactante.
Los riesgos a los que se somete el lactante que no es amamantado o que abandona la lactancia antes de lo recomendado son múltiples. Entre ellos un mayor riesgo de mortalidad postneonatal durante el primer año de vida, y un mayor riesgo de muerte súbita del lactante. Además el lactante no amamantado presenta más riesgo de sufrir procesos infecciosos sobre todo gastrointestinales, respiratorios y urinarios, y éstos de ser más graves, aumentando el riesgo de hospitalización hasta 10 veces, según los estudios. Más a largo plazo, el haber sido alimentado con sucedáneos de leche materna (leches de fórmula para bebés) aumenta el riesgo de padecer dermatitis atópica, alergia y asma en niños con antecedentes familiares de alergia, disminuye la eficacia de las vacunas, y aumenta el riesgo de padecer enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal, diabetes mellitus, esclerosis múltiple y cáncer en la edad adulta. Las niñas no amamantadas tienen más riesgo de presentar cáncer de mama en la edad adulta. Varios de los riesgos de la no alimentación al pecho son dosis-dependientes como el riesgo de cáncer de mama, obesidad, enfermedades respiratorias y algunos cánceres. Es decir, cuanto más tiempo se mantiene la alimentación al pecho más disminuye el riesgo.
Los lactantes no amamantados presentan unas puntuaciones peores en los tests cognitivos y menor cociente intelectual y peor agudeza visual, años después de terminar la lactancia. Y se ha relacionado una menor duración de la lactancia materna con la aparición de problemas mentales en los adolescentes. Los niños, jóvenes y adultos no amamantados son menos estables psicológicamente y tienen una mayor incidencia de algunos problemas de salud mental como déficit de atención e hiperactividad, ansiedad y depresión. Esto y la disminución del riesgo de maltrato infantil se asocian al hecho de la alimentación al pecho y no sólo a la diferente composición de la lactancia materna, ya que se relacionan fundamentalmente con el contacto y la interacción que tiene el bebé con su madre durante el acto de amamantar. Por ello algunos de estos efectos beneficiosos no se presentan en los lactantes que sólo reciben leche de su madre en biberón"

martes, 28 de octubre de 2008

EL BIBERON DE COMPLEMENTO O COMO CARGARSE LA LACTANCIA MATERNA


Si quieres una lactancia exitosa lo mejor es partir de la idea de que eres una mujer bien hecha. Si tu cuerpo ha sido capaz de crear un bebé tan hermoso, ¿por que no iba a ser capaz tu cuerpo de alimentarlo?. Si te funciona bien el hígado, los riñones y todo lo demás, ¿por qué no te iban a funcionar las glándulas mamarias?. Prácticamente no existen madres bien informadas a las que les falte leche, y tú no vas a ser una de ellas. TENER O NO TENER, esa es la cuestión...Tener o no tener no depende de cosas como estar tranquila, ser feliz, descansar lo suficiente y estar bien alimentada. Todo eso ayuda, lógicamente, pero si no lo tienes, la leche también será buena. Piensa que si esos requisitos fueran necesarios, la humanidad entera nos habríamos extinguido ya hace miles de años.La calidad de la leche SIEMPRE es buena y muy superior a la leche de fórmula. Y la cantidad que tengas depende de cuanto mame tu hijo. Cuanto más le des, más tendrás. Por ello es importante no romper ninguno de los siguientes puntos: fuera reloj, el bebé ha de mamar cada vez que quiera y se le ha de dejar hasta que suelte el pecho por si solo.No se le debe meter en la boca nada más: ni chupete, ni biberón con agua, leche, etc., ni pezoneras. Los bebés que chupan estas cosas pueden confundirse mentalmente. Es muy diferente chupar esos objetos a chupar el pecho, y pueden llegar a rechazar el pecho por confusión. Además todo el tiempo que chupan otras cosas es succión que gastan y leche que dejan de tomar, y tú disminuyes tu producción de leche.Amamantar no tiene que doler. Si acaso los primeros días los pezones pueden estar un poco más sensibles, debido a su falta de "entrenamiento", pero se pasa pronto. Si duele puede significar que está mal colocado, y cuando esto sucede al bebé le cuesta más tiempo obtener poca cantidad. Es decir la succión dolorosa suele ser ineficaz, y si come poco producirás poco.La leche de fórmula proviene de la vaca, y tiene proteínas lactobovinas más difíciles de digerir para el bebé humano que la leche materna. Si le das un biberón de sólo 30cc, le quitará el hambre por dos, tres o más horas y va a dejar de mamar mucho más. Se sabe que los bebés que toman lactancia mixta acaban comiendo menos al cabo de 24h que los que toman lactancia materna exclusiva a demanda. Cuanto menos mame tu hij@, menos leche producirás.Otra cosa muy importante e saber que los pechos NO funcionan como cisternas (que se vuelven a llenar cuando se han vaciado), sino como grifos: abrir el grifo es poner el niño al pecho, cerrar el grifo es cuando el niño suelta el pecho. Esto significa que no puede ocurrir que un niño mame y no saque nada, puesto que los pechos funcionan como un pozo sin fondo del que siempre se puede sacar más agua. Nunca se acaba. Para dejar de tener leche hay que dejar de dar pecho.Entender esto es comprender que NUNCA tiene sentido dar un biberón de "ayudita", puesto que si tienes la impresión de que se ha quedado con hambre le vuelves a dar el pecho y vuelve a salir más.Si están los pechos muy blandos y el bebé no para de mamar significa que esta comiendo tanto que no da tiempo a que se acumule la leche, y que estás produciendo mucho. Si los pechos están muy llenos la leche sale más deprisa, si están blanditos la leche sale más despacio, pero saldrá toda la que necesite tu hijo. Si tienes dudas respecto a tu producción será buena idea que contactes con el grupo de apoyo a la lactancia más cercano a tu domicilio.
Inma Marcos. ComadronaAlba Lactancia Materna
Artículo extraído de http://www.holistika.net/