jueves, 31 de diciembre de 2009

FELIZ 2010



Vamos a
derribar muros
y
derretir corazas
Con ayuda de
la ternura,
la sonrisa,
las risas.
y
la carcajada.
FELIZ 2010

50% nutrició + 50% amor = lactància materna

Escrit per Alba Padró a Criatures.cat
Quina és la funció del pit? Alimentar? Només alimentar?
Les criatures van tenir durant molts segles pit i com a molt, alguna altra cosa per xumar i calmar la molèstia per la sortida de les dents. Per tal efecte feien servir: un tros de carn, un drap xop d’aigua amb sucre, brandy o llavors de rosella… ( sense comentaris)

Quan es va instaurar la cultura del biberó, el rigor científic a l’hora d’alimentar a les criatures es va imposar. Quan es va establir que els ritmes d’alimentació eren cada tres hores, es va haver de buscar un complement a la part nutricional. No era suficient donar el biberó cada tres hores perquè les criatures tenen necessitat de succionar, per calmar-se i sentir-se bé. Així que es va inventar el xumet. Una porció freda d’una mare. Cap al 1900 sorgeix el primer disseny d’un xumet molt semblant als que coneixem avui dia.


Hem anat recuperant la cultura de la lactància però ens hem emportat els extres afegits de la cultura del biberó. Encara ressona que les criatures han de mamar cada 3h, X minuts d’un pit i X de l’altre. I per suposat la necessitat de que cada nen tingui un xumet, o molts.
La ciència ens diu que les criatures aprenen a succionar dins l’úter. Entre les 15-18 setmanes de gestació comencen a succionar, moltes vegades el seu ditet. La succió és una necessitat. Dins l’úter regula el volum de líquid amniòtic i entrena a la criatura per quan tingui que alimentar-se amb el pit. Per tant la capacitat de succió és bàsica i innata, garanteix la supervivència del nounat.
Ens diuen que no podem adormir els nens al pit, que no els podem consolar al pit, que no podem calmar-los al pit. Vaja que el pit només és per menjar.
Però a veure què va ser abans el pit o el xumet???? Per què diem “ et fa servir el pit de xumet”? No serà “Fa servir el xumet de mare”???
I quina mare més trist és el xumet: és fred, no subministra ni una gota de res, no pots sentir els batecs del cor, no et fa abraçades, no et mira, no t’acarona… només calma les ganes de succionar.
Succionar el pit per calmar-se o adormir-se , el que anomenem succió no nutritiva i és tan lícita i vàlida com la succió nutritiva ( la de menjar) . Les dues són un complement. No podem entendre una sense l’altra ni pensar que una és més important que l’altra. Si és cert, el pit és alimentació però per sobre de tot és amor. Donar el pit és un acte d’amor, rebre el pit és un acte d’amor. El nen agafa el pit quan vol i és deixa anar quan vol. No es pot obligar a cap criatura a mamar. Tant plaent i necessari és menjar com calmar-se, tant important és una succió com l’altre.
De fet sabem que la succió no nutritiva, la mal dita de xumet, entrena i perfecciona la succió nutritiva, per garantir una capacitat d’alimentació precisa i perfecte.
Si alletes garanteixes que les necessitats de alimentació del teu nadó està cobertes i també les necessitats emocionals que li aporten benestar i tranquil•litat, el que dèiem 50% nutrició 50% amor = lactància materna.

lunes, 28 de diciembre de 2009

EL IMPACTO DE NACER

He rescatado de la plataforma pro derechos del nacimiento este manifiesto que  tiene entre sus objetivos procurar que los niños entren en el mundo de la forma menos traumática posible. Conscientes del impacto que para un bebe supone su nacimiento y como influye en su vida futura, han creado esta plataforma para reivindicar el derecho a una vivencia emocional plena y respetuosa para el bebé y la madre.



Manifiesto:

Mujeres y hombres, sensibles a la importancia del nacimiento, no sólo como vivencia emocional intensa para madre y bebé, sino también por las consecuencias presentes y futuras en el desarrollo psicológico del recién nacido, y apoyados en la evidencia científica, redactamos este manifiesto con la esperanza de cambiar la situación actual que rodea el nacimiento de un Ser Humano y se contemplen siempre actuaciones respetuosas con las necesidades emocionales del bebé.
La neurociencia ha demostrado que el nacimiento juega un papel fundamental en la formación de la infraestructura cerebral, de la base de nuestro inconsciente y de los elementos de nuestra personalidad. El nacimiento deja una huella duradera en nuestras psiques porque queda grabada en todas y en cada una de las células de nuestro cuerpo, moldeando el cerebro para que se adapte al estrés y al dolor, a los vínculos emocionales y al amor.
Para el ser humano el nacimiento es algo trascendental, un acontecimiento que se estampa en su personalidad. Su modo de nacer – fácil o doloroso, tranquilo o violento, amoroso o maltratado-, determina en gran medida su futura personalidad y cómo verá el mundo que le rodea. Tenga cinco, diez, cuarenta o setenta años, una parte de su ser siempre mirará el mundo a través de los ojos del recién nacido que una vez fue.
El nacimiento es un período de tiempo considerado crítico para el desarrollo de la capacidad de amar. Cómo nos sentimos recibidos y los sentimientos consecuentes, gratificantes o traumáticos, dejan una huella profunda en la percepción de nosotros mismos y de los demás. El respeto, el afecto, el sentimiento de ser amado, abren el corazón al amor. Por el contrario, la agresividad, el rechazo, el abandono, el sufrimiento, lo incapacitan para él.
La influencia del nacimiento en el vínculo afectivo madre-bebé, y viceversa, es incuestionable. La fisiología –a través especialmente de hormonas como la oxitocina y las endorfinas- y la calidad de la vivencia emocional del nacimiento por parte de ambos, se unen para apoyar o entorpecer la aparición intensa de este vínculo. La primera hora posterior al nacimiento es también importante para el inicio de la lactancia, que además de ser el mejor alimento nutriente para el bebé, también lo es como alimento afectivo.
Los aspectos que más influyen en la calidad de la vivencia emocional del bebé en el nacimiento, son:
- El estado emocional de su madre: con la que está en simbiosis total. La forma en que se plantea y se afronta el trabajo de parto y el ambiente que le rodea, determinarán ese estado emocional. Todo lo que siente la madre, lo siente su bebé.
- El ambiente que rodea su nacimiento: Tanto respecto al entorno físico (iluminación, temperatura, sonido), como en las prácticas que sobre él se efectúen (especialmente la permanencia del bebé junto a su madre, nada más nacer y posteriormente).
- Consecuencias de la rotura del vínculo: : La permanencia cuerpo a cuerpo de madre y bebé en el nacimiento, es un factor imprescindible para el fortalecimiento del vínculo afectivo entre ambos. Es un momento único, que si es quebrantado dificultará notoriamente el papel de la madre. El resultado será que a la madre, le resultará difícil cubrir las necesidades primarias de su hijo/a a consecuencia de la desconexión a la que ambos han sido sometidos.
Esto tendrá graves repercusiones a corto y largo plazo, ya que esta impronta deja un marca imperecedera en ambos.
Está en nuestras manos -las de madres y padres, las de los profesionales de la salud, las de toda persona consciente y sensible del impacto de nacer- conseguir para nuestros hijos, para todos los bebés, un nacimiento respetuoso.
De cómo les demos la bienvenida a este mundo va a depender en gran parte su futuro y su futuro es el de nuestra sociedad, el de nuestra civilización, el de la humanidad en conjunto.
Fuente: Plataforma pro derechos del nacimiento

domingo, 27 de diciembre de 2009

Las Vírgenes de la teta

Artículo publicado en el blog alternativo



(Bartolome Bermejo)

(Ramón Mur)

“Selección de obras de arte medieval (Siglos XII - XVI) realizadas en España y basadas en la iconografía de la Virgen de la Leche pertenecientes a una exposición iniciativa de la asociación Alba Lactancia Materna para contribuir a la normalización de la lactancia y demostrar como el arte medieval la consideraba una práctica nada indecorosa, contrariamente a lo que se podría pensar de la época”

“Las diferentes imágenes de la Virgen amamantando el niño Jesús, a menudo una criatura de uno o dos años, demuestran como la sociedad del momento considera el hecho de amamantar absolutamente normal y no tenía tabúes en este sentido, a diferencia de hoy en día en que todavía algunas madres se ven tratadas con poco respeto si deciden amamantar en un espacio público”
Alba Lactancia Materna

Esas mujeres de los cuadros de hace varios siglos con la teta fuera habrían sido censuradas en la televisión estadounidense y en facebook del siglo XXI, la sociedad les habría asegurado que son afortunadas por tener tanta leche, les habría recomendado “por si acaso” que tengan a mano una ayudita de biberón para la huida hacia a Egipto y para descansar y ser “más libres”, y les habría recriminado por amamantar en público y a un niño grande.

Afortunadamente, estos comportamientos tan modernos y anti-naturales no han sucedido siempre y los miles de testimonios artísticos de mujeres amamantando con facilidad y gozo desde el principio de los tiempos nos recuerdan que nuestro cuerpo es sabio y perfecto y que cuando no hay tantos impedimentos sociales como en la actualidad (desconocimiento, mala praxis, prejuicios, negocio, pérdida de cultura popular, falta de confianza, etc. ) de él mana buena leche y en abundancia.

Las Vírgenes de la leche son 24 obras especialmente significativas por su calidad desde finales del románico a comienzos del renacimiento, pasando por toda la pintura gótica (siglos XII hasta el XVI) que la asociación catalana de apoyo a la lactancia materna, ALBA, recogió en una exposición en el 2001 que ha sido muy solicitada y que hoy se puede disfrutar en esta galería web.

La idea de esta exposición surgió en una conversación entre un grupo de madres sobre el pudor y el hecho de amamantar en público y sobre la lactancia prolongada.
Aquella inquietud se convirtió en la citada exposición, en posters sobre arte y lactancia y en la galería virtual que merece la pena ver con detenimiento, fijarse en la cara de María y el niño Jesús, que de bebé ya no tiene nada, y en la naturalidad de este acto cotidiano.

  (Mestre de Flemalle)



(Huida a Egipto)

                             (Nicolas Falco)

(Frontal Altar)

viernes, 18 de diciembre de 2009

La Navidad interior.



Las postales de Papá Noel bajando por las chimeneas, cargado de regalos y mojado de nieve, se derriten en nuestros recuerdos y reaparecen en los vestigios de ingenuidad de nuestra infancia. Era un tiempo donde la ilusión duraba un año entero. Las noches se perpetuaban mientras escribíamos nuestras cartas con esmero, esperando que ese ser mágico vestido de rojo atienda nuestros anhelos. Y en esas cartas a veces escribíamos “que mi madre no sufra más”, “por favor, que mi padre deje la bebida” y también “quisiera un hermoso vestido”. Claro que había pedidos de regalos costosos, imposibles de ser adquiridos por personas de carne y hueso como los padres de uno. Por eso el pedido era fascinante. Si por casualidad se cumplía, era por gracia de un ser superior.
Más allá del sentido religioso que podía tener para las personas mayores, la Navidad era una fiesta para los niños, porque todo brillaba como en un cuento de hadas. Era el momento de cumplir algún sueño, se respiraba alegría y esperanzas y hasta teníamos la fantasía de que todos éramos un poco más buenos. Y la alegría era inmensa al recibir finalmente un regalo. Uno. Inolvidable.
Hoy la magia seguramente tiene más relación con Internet que con descubrir a Papá Noel depositando los regalos en el árbol de Navidad. Los hechizos duran apenas unos segundos mientras nos apabulla la publicidad en la televisión. El consumo desenfrenado nos somete a comprar y comprar y comprar muchos regalos costosos para llenar el árbol de Navidad, y quizás para sentir que no estamos tan solos. Regalos para los niños, para los grandes, para los ancianos, para los vecinos, para los sobrinos y los nietos y las nueras y los yernos y los hermanos. Todos compramos muchos regalos y usamos nuestras tarjetas de crédito hasta el límite, para cumplir un ritual de hartazgo de juguetes y ropas y zapatos y electrónica y ordenadores y vacaciones y objetos de todo tipo.
Los niños entonces entienden que de eso se trata la Navidad. Pretendemos recordarles que festejamos el nacimiento del Niño Jesus pero esa idea la podemos sostener apenas unos instantes. Luego, queremos saber quién regaló qué cosas, quien se olvidó, quien cumplió con todos, cuántos regalos recibieron nuestros hijos y si nuestra familia ha sido justa en la repartición de los obsequios. También comemos con exageración. Y brindamos y bebemos más que de costumbre. Y a la cama.
Posiblemente cuando nuestros hijos sean mayores, no recuerden nada especial en relación a las Noches de Navidad. Porque se convirtieron en cenas algo más fastuosas, a las cuales arribamos agotados tras recorrer centros comerciales, endeudados y hartos de todo. Es posible que algo de toda esta vorágine nos deje una sensación de sin sentido cuando se supone que debería ser una época relativamente feliz.
Quizás podamos hacer pequeños movimientos que nos satisfagan más y sobre todo que llenen de sentido esa noche tan especial, a través del acercamiento y del contacto emocional con las personas que amamos. Tal vez podamos volver a cierta intimidad, reunirnos con pocas personas muy allegadas y regalar a cada uno un escrito colmado de agradecimientos por cada una de las actitudes que han tenido con nosotros. Si nos atrevemos podemos ofrecer una poesía cariñosa. Incluso preparar la comida preferida para algunos. O el pastel que más disfrutan otros. Y para los niños, claro que habrá algo fuera de lo común, algo soñado, esperado, imaginado y en lo posible no muy caro. Los niños tienen derecho a recibir una carta llena de afecto de su madre o su padre. Unas palabras que nombren lo orgullosos que sus padres están de él. Y una hermosa carta escrita por Papá Noel felicitándolos por sus virtudes, firmada con letra dorada. Puede haber una canasta con nueces, golosinas y chocolates. Un álbum de fotos o una carpeta con dibujos que los niños han hecho siendo niños y que Papá Noel encontró entre sus tesoros. Alguien puede regalar un breve concierto de piano o una pieza tocada en flauta dulce. Otros pueden ofrecer cantar una canción o enseñarla a grandes y pequeños y luego cantarla en canon todos juntos. Podemos sacar los álbumes de familia y mirar fotos viejas durante horas, recordando qué jóvenes éramos todos y los niños descubriendo a sus abuelos con cabello, a sus padres siendo ridículamente niños y a novios y novias que quedaron en el olvido. Hay familias donde quizás se atrevan a danzar una danza circular alrededor de la mesa. En otros ámbitos será divertido ofrecer a los comensales dos minutos de tiempo para pedir un deseo en voz alta, de modo que todos estemos comprometidos y se haga realidad. Podemos jugar a que sean los niños quienes sirven los platos y quienes nos dicen por una vez que tenemos que sentarnos bien a la mesa y comer en silencio. Y desde ya, podemos hacer silencio. Pensar. Meditar. Rezar. Ponernos las manos en el corazón. Darnos cuenta que estamos juntos.
La Navidad que cada uno de nosotros vive puede volver a ser mágica. Todos nosotros estamos en condiciones de ofrecer a los niños pequeños una noche especial, fuera de lo común, llena de sorpresas y de encanto. Es una sola noche al año. Todas las demás noches estamos cansados, hartos de nuestra rutina, enfadados con los niños y enfadados con los mayores. Y ese hastío, no hay juguete que lo transforme.
Se trata de recordar lo más suave de nuestras navidades infantiles y convertirlas en una realidad en tiempos actuales, con más dinero, más objetos y más confort, pero agregando mayores recursos interiores.

Laura Gutman

Vía: Alma de Doula

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Pintará los soles de su camino.




Hoy os propongo la lectura de un libro Mágico. Un libro para las almas de l@s niñ@s que son, que fuimos, que serán.
Está escrito por Cristina Romero Miralles que es entre otras cosas mamá de dos niños, y tal y como se autodenomina Cuidadora del Alma Infantil que todos llevamos dentro.

sábado, 12 de diciembre de 2009

La cesárea perjudica la lactancia

En esta entrevista realizada a Michel Odent , se analiza la manera en que los bebé llegan al mundo  y la importancia que esto tiene en el período de  lactancia.

Foto: María José García Robles.
Artista: Xicu Cabanyes


Según el doctor francés, autor de numerosos libros sobre la humanización del parto, "la perturbación del parto fisiológico tiene efectos en la duración de la lactancia". Odent manifestó que "estamos en un momento de encrucijada en la historia de los nacimientos y de la lactancia" caracterizado por el "progreso técnico" que posibilitó que la cesárea sea "una operación segura, rápida y fácil" hasta el punto de que ha llegado a convertirse "en la manera más usual de dar a luz en muchos países". Sin embargo, esta elección tiene consecuencias "en la calidad y en la duración de la lactancia ya que, en términos generales, disminuirán". De hecho, apuntó que "en las grandes ciudades de Sudamérica y en China, donde el índice de cesáreas es muy alto, las estadísticas revelan dificultades para obtener índices de lactancia. No obstante, el doctor precisó que "hay casos particulares y hay mujeres que tras una cesárea programada pueden lactar a su bebés y otras que dan a luz y tienen dificultades para amamantar".
Michel Odent subrayó que el parto fisiológico y la lactancia "son el futuro de la humanidad" y abogó por mantener los partos naturales. "Para dar a luz una mujer debe segregar un chorro de hormonas, el cóctel de hormonas del amor; y no buscar sustitutos de estas hormonas del amor en esta época medicalizada que vivimos", apuntó.
Para impulsar los partos fisiológicos, el médico obstetra defendió "la introducción de nuevos criterios para redescubrir las necesidades de la mujer" y citó, entre otros, "el pensar a largo plazo, analizar las consecuencias de los partos sobre la calidad y la duración de la lactancia y pensar en términos de civilización".

martes, 24 de noviembre de 2009

Concurso artes plásticas



Tras la experiencia que hemos vivido con la I Edición del Concurso de Pintura Art Teta el año pasado, hemos querido repetir en el 2009 la aventura de un nuevo certámen con el objetivo de que la Lactancia Materna siga siendo fuente de inspiración y vehículo de transmisión de información y de cultura. Un concurso dirigido a todos los que les gusta expresar con sus manos la naturaleza de la vida en toda España, poniendo un grano de arena en la normalización de la lactancia materna.
Multilacta-Lactancia Materna da las gracias a los artistas de las aportaciones artísticas del I Certámen, y anima a participar, tanto a adultos como a niños, con sus obras. Las mismas servirán de ayuda en la promoción y protección de la lactancia. Con toda imagen se puede motivar a la madres a probar la lactancia materna, a continuar el amamantamiento, a reducir los costes sanitarios y sociales, a prevenir la enfermedad y procurar una mejor salud infantil y materna.

La representación del primer concurso fue muy pequeña, pero de gran calidad, y ha sido expuesta en Coslada y San Fernando junto con otras aportaciones fotográficas del artista Fran Vega, socio de Multilacta. Las obras han sido utilizadas para actos y eventos de la asociación. Así el primer premio del artista bilbaino Jose Luis Montero González es la entrada a la web de Multilacta y el segundo premio de la catalana Enma Fenech es la imagen de este II Certámen.

Este año hemos querido dotar al mismo de un premio en metálico de 150 euros y una colección de cuentos especiales sobre lactancia materna. A continuación os presentamos las bases del concurso y os aninamos a participar.

Bases:
· Podrán participar todas las personas mayores de 18 años o menores de edad con autorización de los padres.
· Cada concursante podrá presentar un máximo de tres obras con temática sobre Lactancia Materna.
· Modalidad: cualquier soporte material bidimensional (pintura, fotografía, fotomontaje, collage, arte digital impreso) o tridimensional, (como escultura), en los distintos estilos existentes. Se excluyen del certamen el soporte digital o la imagen en movimiento.
· Las dimensiones de las obras no deberán sobrepasar en ninguno de sus lados los 180 cm., marco incluido.
· Las obras representadas deberán ser originales e inéditas, y no podrán presentarse en otros concursos mientras dure el proceso de selección.
· Es preciso presentar junto con la obra cinco fotografías de la misma tamaño 10X15 para que los miembros del jurado puedan valorar.
· Los gastos de embalaje y envío, y los seguros eventualmente contratados, serán de cuenta del artista. Multilacta no se responsabiliza de los desperfectos que pudieran ocasionarse por manipulaciones ajenas o por la inconsistencia de los materiales empleados.
· Las obras irán acompañadas de título o lema, un pequeño texto explicativo de la misma o de la idea que el artista quiere transmitir, una pequeña ficha de la obra donde se explique la técnica utilizada, y las cinco fotografías de la obra en tamaño 10x15 cm, que irán en un sobre cerrado o plica. En otro sobre cerrado o plica se enviarán los datos personales del autor, una dirección de contacto y nombre de la obra. Las obras premiadas serán firmadas a posteriori.
· El jurado estará formado por cinco personas vinculadas, por una parte a la Comunidad de apoyo a la Lactancia Materna (Un pediatra, un IBCLC, una matrona y un representante del Grupo de madres), y por otro lado vinculados al mundo del arte.
· El fallo del concurso se hará público el día 7 de Abril de 2010, con motivo del Día Mundial de la Salud y la entrega de premios se realizará en alguna de las exposiciones que se monten.
· Multilacta-Lactancia Materna se reserva el derecho de publicar las obras ganadoras o finalistas y de utilizar el material seleccionado en proyectos de promoción y divulgación de la Lactancia Materna , sin ánimo de lucro.
· Las obras se enviarán a la sede de MULTILACTA, en Avda. de Berlín, 21, 3º E de Coslada. C.P 28822 Madrid, entre los días 15 de Enero y 15 de Marzo. Las obras con matasellos posterior pasarán a formar parte de las obras del siguiente Certamen.
· El concurso tendrá un premio único por valor de 150 euros y un premio especial Infantil (Colección de Cuentos especiales).
· Las obras no se devolverán a sus dueños hasta finalizado el periodo de Exposición que Multilacta considere oportuno según las actividades programadas.

Equipo Multilacta.
http://www.multilacta.org/
info@multilacta.org

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Oxitocina: La hormona del AMOR

Por María José García-Robles.

El fin de semana pasado, asistí al curso de formación de Doulas, impartido por  Mares Doules.

Tengo la sensación que todo lo que lo que allí escuché marcará un antes y un después en mi camino como persona, como madre y como Doula.

No sé si estoy más emocionada por todo lo que nos transmitió el gran obstetra Michael Odent o por el descubrimiento de la no menos, gran Doula, Liliana Lammers. Persona carismática donde las haya, que quiso compartir con nosotras su sabiduría de mujer.


"Para cambiar el mundo,
antes hay que cambiar la forma de nacer"
Michel Odent
Michel Odent, es el obstetra que revolucionó la idea de atención al nacimiento. Es el fundador del Primal Health Research  de Londres, cuyo objetivo es estudiar lo que ocurre en el “periodo primal” (desde la concepción al primer año). Su conclusión es, que al igual que parte de nuestra salud se determina durante el período primal, la forma en que nacemos y somos criados determina nuestra capacidad de amar.

Sus obras, artículos y cursos son fundamentales para entender la nueva concepción del nacimiento, en el que el respeto a la esencia mamífera de los bebés y  la naturaleza del parto, son fundamentales.

“El gran descubrimiento de la segunda mitad del siglo XX, fue comprobar que los bebés necesitaban a su madre”
Michel Odent.
Para llegar a esta afirmación, aparentemente tan evidente, los investigadores sensibles con el tema, tuvieron que solicitar permiso a los comités de ética médica para poder llevar a cabo un “experimento”. Querían estudiar el efecto que tenía dar el niño a su madre inmediatamente después del parto, acto no habitual en aquellos tiempos. Afortunadamente hoy en día sabemos que los recién nacidos necesitan a su madre.
Según Odent, el trabajo en el siglo XXI será redescubrir las necesidades de la mujer que da a luz para contrarrestar los cientos de años de condicionamiento cultural.
Este redescubrimiento pasa por conocer y mimar la fisiología del parto y darle máxima importancia, entre otros, a la hormona del amor: La oxitocina.

La Oxitocina es una “hormona tímida” según definición de Liliana Lammers, y es el primer componente del cóctel del amor, que todos los mamíferos necesitan liberar para parir a sus crías. También es necesaria en el proceso del alumbramiento de la placenta, está presente en el reflejo de eyección de la leche en la lactancia y en las relaciones sexuales.
En la hora siguiente al nacimiento aparece un pico mágico de oxitocina, estimulado por el primer contacto entre la madre y el bebé.
Esta es la razón por la que en todas las situaciones descritas anteriormente, los humanos sentimos la necesidad de intimidad y de protegernos de las miradas, para no sentirnos observados. Para que la oxitocina fluya libremente, la mujer necesita mucha intimidad.

Ya se puede decir, porque lo avalan los estudios científicos, que la liberación de la oxitocina depende de lo que sucede en el entorno y que esta hormona es “menos tímida” si el entorno es femenino. La Historia muestra que los partos siempre han estado acompañados por otras mujeres.

Hacia la mitad del siglo XX aumenta de forma increíble la masculinización del entorno del parto, fundamentalmente hospitalario. En los años 70 aparecen las teorías de participación del padre en el parto, la introducción de la maquinaria tecnológica, las especializaciones médicas, y en los últimos tiempos, la influencia de la imagen y de los soportes visuales dentro de los partos, como vídeos y fotos.

Para entender el funcionamiento de la oxitocina también es necesario entender cómo actúa su antagonista la Adrenalina. Esta se segrega en situaciones de urgencia, miedo o frío, es decir, si segregamos adrenalina inhibimos la segregación de oxitocina tan necesaria para parir. Para que un parto funcione, es importante que la adrenalina se encuentre en niveles muy bajos en la madre y en las personas que la rodean, incluido el padre. La duración de un parto es proporcional al índice de adrenalina de las personas que lo rodean.

Los humanos como primates, nos caracterizamos por tener muy desarrollado nuestro neocórtex. Esta corteza cerebral debe ponerse en reposo en el parto -tarea difícil cuando tan frecuentemente hay estímulos en el entorno del parto que se encargan de ponerlo en funcionamiento- No hay mejor manera de conseguir que un parto sea largo, difícil y doloroso y por consiguiente más peligroso, que estimulando el neocórtex.

Algunos de los estímulos para el neocórtex que actúan de forma negativa en el proceso del parto son:

- El lenguaje racional: El silencio es una necesidad básica de la mujer que da a luz. El lenguaje, y en particular las preguntas dirigidas a la mujer que está pariendo, puede interferir en el proceso fisiológico del parto.

- La iluminación: La oscuridad favorece el trabajo de parto porque pone en reposo el neocórtex.

- La falta de intimidad: Sería necesario empezar a tomar consciencia de lo que realmente significa la palabra intimidad en todas las fases del parto. Para que el proceso fisiológico se lleve a cabo con normalidad, la mujer no debe sentirse observada por nadie.

- La falta de seguridad: El entorno, una vez más, ha de proporcionar un ambiente de completa seguridad y tranquilidad para que la mujer que pare pueda ser totalmente espontánea. Una habitación caliente, en penumbra, no demasiado grande, en silencio y dónde la mujer pueda estar protegida de las miradas, es el lugar ideal para que la oxitocina se segrege libremente.

Parece una paradoja entender esto si tenemos presente cómo se desarrollan habitualmente la mayoría de partos hospitalarios en nuestro medio. En situaciones donde la mujer tiene índices de adrenalina tan altos, resulta difícil imaginar como el parto puede transcurrir con normalidad.

Después del nacimiento del bebé, la madre tiene el pico de oxitocina más alto de toda su vida. La necesidad de intimidad no termina después del nacimiento. El ambiente que no perturba el parto es también el que no perturba el primer contacto entre la madre y el bebé. Es el primer cruce de miradas. Los ojos del bebé atraen los ojos de la madre y los de la madre al bebé. Parece ser que este cruce de miradas es un momento privilegiado en la futura relación madre-bebé y NUNCA nadie tendría que perturbarlo. En este momento se debería realizar la primera tetada; la piel, la mirada y la estimulación del pezón, harán segregar la hormona necesaria para que se produzca el reflejo de expulsión de la placenta.

Otra práctica habitual y no menos innecesaria es el pinzamiento o el corte temprano del cordón umbilical. Con esta práctica tan frecuente, se priva al bebé de una cantidad importante (alrededor de 40mg) de sangre rica en elementos minerales y de células madre.

Tal vez deberíamos empezar a  replantearnos la clasificación actual de partos, la cual propone que estos se dividan en partos vaginales o en cesáreas, para comenzar a clasificarlos en función de si un parto se ha producido con liberación de la hormona del amor o sin liberación de la hormona del amor.
En este contexto, parece necesaria la presencia de una figura maternal que proteja a la mujer del entorno. El fenómeno DOULA demuestra que puede ser esta la persona protectora que necesita en ese momento la mujer. Tradicionalmente las madres transmitían a sus hijas los conocimientos sobre el embarazo, el parto y el puerperio, y los sentimientos profundos añadidos a estos estados. Las doulas resurgen para retomar la red de apoyo entre mujeres, a la vez que pueden ayudar a refeminizar el parto, y recuperar la realidad de la maternidad como revolución vital en la vida de una mujer.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Todas somos diferentes, todas somos iguales.

Este bonito vídeo nos muestra a mujeres de  diferentes culturas amamantando a sus hijos.  Me encanta comprobar como la crianza y  la lactancia materna nos une a todas las madres del mundo.



Vía: El blog alternativo
Música: Jack Johnson

martes, 3 de noviembre de 2009

Crisis de crecimiento

Es cierto que los bebés de vez en cuando, a intervalos más o menos aproximados, a las 3 semanas, al mes y medio, a los 3 meses, tienen unos días "raros", en que están algo más inquietos, lloran más, duermen peor, se agarran al pecho y de repente estiran, lo sueltan, lloran, no duermen... Posiblemente esto tenga relación con la maduración de su cerebro. En general, se habla de la crisis de los 3 meses describiéndola como un momento en el que:

• El bebé reclama mamar más a menudo (lo que la madre interpreta como que tiene hambre)
• La madre no nota el pecho tan lleno (lo que interpreta como que ella no tiene leche suficiente)
El resultado es que en ese momento es muy fácil que se empiecen a dar biberones, lo cual no es la solución adecuada.Pero en realidad lo que ocurre es que...
• El bebé reclama más a menudo porque está creciendo (por eso se llaman también "baches o crisis de crecimiento") y esto hace que su apetito aumente.
• La madre no tiene los pechos tan llenos porque a esa edad la producción de leche de la madre se ha adaptado ya a las necesidades del bebé, ya no gotea, ni se tienen los pechos tan llenos, ni se nota tanto la subida de leche... Además, el lactante vacía el pecho con más eficacia, tarda menos tiempo y hace más rápida la toma.

De modo que lo adecuado es intentar adaptarse al bebé. A lo mejor sólo necesita que lo tomen más tiempo en brazos, pero si pide más pecho porque necesita comer más, la solución es ponerlo más al pecho para que aumente la producción. Si en lugar de pecho le damos un biberón, esto no hará que aumente la leche y normalmente empeorará las cosas.

Fuente: http://www.aeped.es/lactanciamaterna/rpmf21.htm

lunes, 2 de noviembre de 2009

Un estudio de Atapuerca concluye la conveniencia de leche materna hasta los 4 años

Por Agencia EFE
Burgos, 11 oct (EFE).- Estudios realizados en los fósiles de Atapuerca concluyen que la leche materna tendría que ser el alimento principal de los seres humanos durante sus cuatro primeros años de vida, afirma el director del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana (CENIEH), José María Bermúdez de Castro.
En una entrevista con EFE, Bermúdez de Castro, que también es codirector de las excavaciones de Atapuerca, ha explicado que la abundancia de restos de homínidos de la Sima del Elefante, una de las zonas más emblemáticas de los yacimientos, ha permitido estudiar los dientes de varios individuos y medir así las fases de su crecimiento biológico.
La conclusión ha sido que la lactancia materna se prolongaba hasta los tres o cuatro años, lo que los científicos relacionan directamente con su "buena salud" durante el resto de su vida.
La leche humana va cambiando su composición y se va adaptando a las necesidades de crecimiento aportado todo lo necesario, algo que también podría ocurrir en la actualidad, ha añadido.
Bermúdez de Castro ha explicado que cada especie tiene leche materna adaptada a sus necesidades y ha señalado que el consumo humano de la procedente de animales como las vacas o las ovejas, para lo que tuvieron que adaptar su aparato digestivo, es "relativamente reciente" y debió comenzar hace unos 7.000 años.
Además, su consumo contribuye a proteger al hombre de ciertas enfermedades y actúa como elemento para prevenir la obesidad en la etapa adulta.
Una vez que abandonaban la lactancia, los registros fósiles de Atapuerca indican, sobre todo gracias a las dentaduras, que seguían una buena dieta y eran omnívoros, aunque sólo se conservan restos de grasas y carnes.
Aunque los restos vegetales no se conservan, Bermúdez de Castro ha detallado que en la dieta de los homínidos de Atapuerca figuraron con toda seguridad setas, bellotas, frutos silvestres, peces e invertebrados que "variaban en función de la época, porque el clima era templado y había diferentes estaciones con sus propios alimentos de temporada".
Para el director del CENIEH, es "muy probable" que una vez superada la fase de lactancia se utilizara como un alimento clave el tuétano de los huesos, que es una parte muy rica en nutrientes y puede funcionar como sustitutivo del jugo materna.
También la dieta tiene mucho que ver con una de las principales causas de mortandad de los homínidos de la sierra de Atapuerca.
El fósil más antiguo de Europa, de más de un millón de años, encontrado también en la Sima del Elefante, es una mandíbula de un individuo de unos treinta o treinta y cinco años y sus incisivos estaban a punto de desprenderse de la encía.
De hecho, el científico sostiene que al no cocer los alimentos, los problemas de encías que ahora aparecen a los 60 ó 70 años de edad entonces aparecían en torno a los 30.
Los daños en la boca terminaban muchas veces en infecciones que en esa época podían terminar "fácilmente" con la muerte del individuo.
De hecho, las infecciones eran una de las causas más frecuentes de la muerte de estos homínidos, aunque también los accidentes, la acción de predadores y las luchas tribales.

domingo, 25 de octubre de 2009

Lo que no le interesa a la sociedad de consumo



La sociedad de consumo, que como su nombre indica tiene como principal interés crear "consumidores", y cuyos mensajes más visibles van sobre todo a promover productos y servicios, no promueve por sí misma aquellos otros tipos de conductas que implican "no comprar" (ese tipo de mensajes se queda en manos de instituciones, administraciones públicas, fundaciones, asociaciones sin ánimo de lucro, etc...) que generalmente, o ponen menos empeño, o tienen menos dinero para publicitar sus ideas, que Danone, Nestlé o Coca Cola. Lo único importante es el circuito productividad/consumo, y todo lo que se salga de él, no es más que un obstáculo, un impedimento para la productividad y para la capacidad de consumir productos materiales, que es lo que define el "estatus" y la "calidad de vida". Todos decimos que trabajamos "para poder criar a nuestros hijos", pero terminamos por no criarlos para poder trabajar. Por tanto, a la máquina creadora de "productores/consumidores" no le interesa:
-LA LACTANCIA MATERNA: La madre que amamanta no compra botes de leche de fórmula a 20 euros el bote cada tres días, no compra biberones, tetinas, chupetes, esterilizador de biberones, calentador de biberones, portabiberones, limpiador de biberones, agua para biberones... y recontra-nosequé-biberones.

-QUE COJAMOS A NUESTROS HIJOS EN BRAZOS: La madre que sostiene a su bebé con su propio cuerpo no necesita comprar la abrumadora cantidad de accesorios aparca-bebés que venden las tiendas de puericultura: hamaquitas, columpios, gimnasios, corrales, cunas de viaje, moisés, minicunas, capazos, capazos adaptables a la silla, maxi-cosis, carritos, sillas-trío, sillas ligeras, mecedoras con vibrador... etc. etc. etc., donde el niño permanezca tranquilito, en posición horizontal y sin decir ni mu en todo el día. (Contrariamente, parece ser que esa posición horizontal permanente, unida a la leche artificial, a la forma de succión de los biberones, y al poco contacto físico con el cuerpo de su madre, es lo que provoca los famosos "cólicos" del lactante, que no es más que un malestar continuo del bebé por la forma en que está siendo criado).

-QUE COMPARTAMOS HABITACIÓN con nuestro bebé ¡¡¡y mucho menos cama!!!: ¡¡¡Eso es lo más peligroso del mundo!!! Usted debe comprar moisés, minicuna, recontra-minicuna, cuna pequeña, cuna grande, cama con barandilla, cama sin barandilla, litera, y cama adecuada para cada edad del niño, cambiándola si es posible cada vez que el niño crezca 5 centímetros. Y decorarle una maravillosa habitación indendiente, donde aprenda a dormir SOLO desde los 0 meses, con su propio juego de muebles que también debe cambiar cada año, según el color y el estilo que aparezca en el catálogo primavera-verano de la tienda más chic. Ah, y con un intercomunicador con video cámara para vigilarlo todo el día mientras usted se arregla las uñas. Si no, ¡¡¡no es usted una buena madre!!! No le da a su hijo todo lo que necesita, ¡¡¡lo va usted a traumatizar!!! (El trauma se lo está produciendo realmente el poco contacto con el cuerpo de su madre, que es lo único que el bebé necesita y pide a gritos).

-QUE PERMANEZCAMOS DENTRO DE CASA: Dentro de casa, es probable, solo probable, que consumamos menos (ya hoy se puede comprar también, como no, por teléfono o internet o con el mando a distancia, así que no se deprima). Trabajamos 9 ó 10 horas, y cuando llegamos a casa tenemos imperiosamente que salir a pasear, en casa "nos agobiamos", nos falta el aire, no sabemos qué hacer (además de estar enfrente de la pantalla, de la tele, del ordenador o de los videojuegos.) No, tenemos que salir, necesitamos imperiosamente salir, no soportamos estar todo el día dentro de casa con ese "bebé-tirano" que solo quiere brazos, y que cada vez que tenemos todo listo para atravesar la puerta, ya quiere de nuevo comer, o ha hecho caca, o nos ha estropeado la ropa con un vómito...lo queremos mucho, es lo que más queremos en la vida, pero "yo estoy acostumbrada a llevar un ritmo", no puedo parar así, no puedo estar tantos días sin salir a la calle, con la teta afuera todo el día, con el pijama puesto hasta las 5 de la tarde y el pelo sin arreglar... no puedo (realmente no puedo). Que una madre permanezca, durante una corta temporada, en su casa, amamantando, criando en brazos y en contacto permanente con su bebé de día y de noche, fuera del circuito de la productividad y también fuera del circuito del consumo material, no parece un problema mayor. ¿Por qué es tan difícil entonces? ¿Por qué creemos que no podemos, o que no debemos? ¿Qué nos lo está impidiendo? A analizar los factores que hacen muy difícil -si no imposible- que los bebés reciban el contacto humano que necesitan para su formación como personas, dedico estas páginas.
Por Ileana Medina Hernández .
Fuente: http://www.tenemostetas.com/2009/04/lo-que-le-interesa-la-sociedad-de.html

jueves, 22 de octubre de 2009

Nutrición Emocional

Si hemos atravesado nuestra infancia poco amparados o poco protegidos, haciendo grandes esfuerzos para sobre adaptarnos, es posible que en la actualidad entremos en competencia con los niños desde el hambre emocional. Grandes y pequeños nos pelearemos por un trozo de mirada, quejándonos de que nuestros hijos “están terribles”, son muy “demandantes”, estamos hartos de que “se enfermen”, o que “no respeten a los mayores”. Nos parece inaceptable que abandonen la escuela o que se droguen o que no coman o que se escapen o que tengan sexo sin protegerse.
Cuando un niño no es suficientemente nutrido emocionalmente durante la infancia, va a seguir necesitando eso que pidió, aunque modificará el modo en que formulará el pedido. La edad no calma la sed. La edad sólo disfraza las necesidades primarias en otras más presentables en sociedad. El niño necesitado se convertirá en un joven desesperado, ávido, feroz. Por eso, no importa con cuánta comida se atosigue, cuánta droga lo calme, cuánta agresión drene o cuántas pastillas lo duerman…no va a obtener cuidados maternos. Esto es consecuencia de una gran equivocación. Porque toda droga va a requerir más dosis. Toda relación dependiente lo va a llevar a relaciones aún más destructivas. Toda dieta lo va a arrojar a un circuito de restricciones. Todo acceso al alcohol lo va a dejar más prisionero de sus borracheras. Y toda distancia emocional lo va a colocar cada vez más lejos en su propio desierto.
Es verdad que tenemos la intención de amar y educar a nuestros hijos. Resulta que el amor puede estar presente como idea personal y colectiva. Pero amar concretamente a los hijos todos los días y todas las noches requiere comprender de dónde venimos…para entender las contradicciones profundas que sentimos cuando nuestros hijos pequeños nos demandan atención, presencia, conexión y amparo. Si nos sentimos desbordados o exigidos, es urgente emprender un camino de conocimiento personal, haciéndonos cargo de las improntas básicas que tenemos grabadas bajo la falta de cuidado o de palabras. Esas necesidades infantiles no nos fueron satisfechas en el pasado. Ahora nos corresponde reconocer qué es lo que nos ha acontecido, para decidir qué haremos hoy, es decir, cómo alimentaremos a nuestro niño herido y hambriento, para no trasladar esa hambre sobre nuestros hijos.
Laura Gutman

martes, 20 de octubre de 2009

MUÑECAS QUE DAN A LUZ Y AMAMANTAN A SU BEBE



Hace pocos días una amiga me envió el enlace de esta página con un "te gustará" en el motivo de la carta. Realmente acertó.
Esta es una de esas iniciativas que desde aquí aplaudo efusivamente. Se trata de una tienda virtual dónde venden muñecas muy originales.
Tal y como dice la creadora de Kepina, están realizadas con mucho mimo de forma artesanal, pintadas o bordadas a mano. Cada muñeca lleva un portabebé de tela y es única, como cada mamá. El bebé está unido a su mamá por el cordón umbilical, tiene broches automáticos para que logre prendrese al pecho, y velcros para abrazarlo.
En  Kepina hacen muñecas personalizadas: lactancia prolongada, gemelos, tándem, mama adoptiva, familias...
¿No os dan ganas de escribir ya, la carta a los reyes?